El Polo Norte, sin hielo antes de 2050

Europa Press
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Aún en el mejor escenario, con una disminución drástica de los gases de efecto invernadero en los próximos años, el extremo septentrional del planeta perderá dentro de tres décadas su cobertura nívea durante los meses de verano

Dos científicos, en una de las zonas congeladas del océano Ártico.

Uno de los peores augurios para el medio ambiente parece tener fecha de cumplimiento: el océano Ártico, probablemente, estará libre de hielo en verano antes de 2050, al menos temporalmente. Esa es la previsión de un nuevo estudio de investigación en el que han participado 21 institutos de investigación de todo el mundo y que ha sido publicado en la revista especializada Geophysical Research Letters. El informe puntualiza que serán las medidas de protección climática adoptadas por los Estados las que determinen con qué frecuencia y por cuánto tiempo estará sin hielo.
El equipo de investigación ha analizado resultados recientes de 40 modelos climáticos diferentes. Utilizando estos prototipos, los investigadores consideraron la evolución  de la capa de hielo marino del Ártico en un escenario con altas emisiones futuras de CO2 y poca protección climática. Como se esperaba, el hielo marino del Ártico desapareció rápidamente en verano en estas simulaciones. Sin embargo, el nuevo estudio encuentra que esta superficie también se pierde ocasionalmente si las emisiones de CO2 se reducen rápida y drásticamente.
«Si bajamos las emisiones globales de manera exprés y sustancial, y así mantenemos el calentamiento global por debajo de los dos grados en relación con los niveles preindustriales, esta capa probablemente desaparecerá ocasionalmente en verano incluso antes de 2050. Esto realmente nos sorprendió», indica Dirk Notz, quien lidera el grupo de investigación en la Universidad de Hamburgo.
Actualmente, el Polo Norte está cubierto durante todo el año. Cada verano, el área de la capa de hielo disminuye, pero en invierno vuelve a crecer. En respuesta al calentamiento global en curso, el área general del océano Ártico que está forrada de este componente se ha reducido rápidamente en las últimas décadas. Esto afecta sustancialmente el ecosistema y el clima de este territorio, ya que esta capa es un coto de caza y hábitat para osos polares y focas, y mantiene el Ártico fresco al reflejar la luz solar.
La frecuencia con la que esta zona perderá su elemento más característico en el futuro dependerá de manera crítica de las futuras emisiones de CO2, según el estudio. Si estas se reducen rápidamente, los años sin hielo solo ocurrirán ocasionalmente. Con mayores emisiones, este territorio septentrional estará libre de hielo en la mayoría de los años. 

 

Un futuro inquietante

Las simulaciones utilizadas en este estudio se basan en los llamados escenarios SSP (vías socioeconómicas compartidas), que también se utilizarán para el próximo informe de Naciones Unidas. Los escenarios SSP1-1.9 y SSP1-2.6 se usan para simular una reducción rápida de las emisiones futuras de CO2, mientras que el escenario SSP5-8.5 se usa para simular emisiones futuras prácticamente sin cambios. 
El estudio se basa en representaciones de la generación más reciente de modelos climáticos, recopilados dentro del Proyecto de Intercomparación de Modelos Acoplados Fase 6.