La iglesia de Grijalba recuperará su fortaleza

P.C.P.
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La Consejería de Cultura licita la rehabilitación del templo, que además de eliminar goteras se centrará en su peculiar torre y en el rosetón, en estado «delicado»

Iglesia de Grijalba. - Foto: Luis López Araico

La iglesia de Santa María de los Reyes de Grijalba, de la que tomó su nombre el pueblo (Ecclesia Alba), pronto estará patas arriba. O mejor dicho, cubierta abajo, porque se van a desmontar los tejados de todo el edificio, con una superficie de más de 1.000 metros cuadrados, para proceder a una rehabilitación que además de atajar las goteras y las humedades existentes y evitar que se reproduzcan, permitirá mejorar la conservación de su peculiar torre almenada y del rosetón, que ahora mismo se encuentra en un estado «realmente delicado» por el efecto que el agua de la lluvia tiene en los morteros y la piedra. 
La Consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León ha iniciado el proceso de contratación de una obra presupuestada en  439.768,06 euros (IVA incluido) y que los vecinos celebran por largamente esperada, según confirma el alcalde, Enrique Ruiz. «Estamos muy contentos», apunta para reconocer que durante estos años han temido por que se viniera abajo alguno de los elementos más dañados, sobre todo ese rosetón. Tal es así que el redactor del proyecto, aprobado hace un año, tilda el cuadro general del templo de «relativamente preocupante» y asume que «si no representa una mayor gravedad es debido al continuado mantenimiento que lleva a cabo la parroquia». En su interior hay culto a partir del 28 de abril, momento en el que los fieles se trasladan desde la segunda, y más pequeña, iglesia del pueblo.
El interior de este edificio, declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en 1983, padece graves humedades por dos fenómenos simultáneos, «condensaciones, particularmente evidentes en los pavimentos» y por «capilaridad ascensional en muros y pilares», con la que ha tenido que convivir desde su construcción. Además, «en las cubiertas es continua la aparición de goteras generadas en el propio sistema constructivo», puesto que «la pendiente de los faldones es muy fuerte» y se desplazan continuamente las tejas, por lo que el agua penetra por los tejados.
Las dimensiones de la iglesia harán necesario disponer un andamiaje de casi 2.400 metros cuadrados de alzado, montado con dos escaleras de acceso. Se retirarán todas las tejas, para limpiar de escombros y palomina y después sustituir solo las estructuras defectuosas, colocar placa de fibrocemento y tejas nuevas en las canales y vieja en la cobija. 
En el interior del templo también se instalará un andamio para los trabajos del rosetón del brazo sur del crucero, del que tras retirar los paneles de vidrio para su restauración en el taller se analizarán las piezas que han perdido más de la mitad de su masa para sustituirlas por otras nuevas de piedra de Hontoria y realizar injertos en otras deterioradas.
Aprovechando los andamios, se va a proceder a un repaso generalizado de las fachadas, durante el que se eliminarán cuerpos extraños y se aplicará mortero de restauración y piedra caliza en aquellas lagunas de mayor tamaño.
En la torre, una construcción añadida a principios del siglo XIV y que remarca el aire de fortaleza de este monumento, se realizará una intervención «más aparatosa» que una simple limpieza para «rehacer el sistema de almenas y merlones original», detalla el proyecto.
También se intervendrá en las tres portadas de las que consta el templo, que «presentan la misma patología: rotura y arenización de la piedra por ascensión de humedades por capilaridad. La mayor incidencia apreciada estos últimos años puede deberse a la presencia de sales en el terreno procedentes de las inyecciones de cemento» de una rehabilitación previa. «Y todo ello, añade el estudio, debido a la finura de los capilares de la piedra empleada en su construcción, diferente a la de páramo con la que se construyen los paramentos y a la de Hontoria con la que se pretende su restauración. Las diferentes acciones a ejecutar en cada una de ellas dependen de la calidad de la labra con que se adornan los capiteles de sus jambas», detalla.
La Fundación Gutiérrez Manrique, administrada la Fundación Caja de Burgos, aportará 219.884 euros. El plazo para presentar ofertas se encuentra abierto hasta el lunes. El adjudicatario tendrá 8 meses para desarrollar los trabajos.

ACTUACIONES PREVIAS. La iglesia de Santa María de los Reyes fue sometida en 1986 a importantes obras de consolidación por la Junta. Se cosieron los pilares con micropilotes y se restauró la totalidad de la cubierta, entre otras actuaciones.Dentro, también han sido recuperados retablos, vidrieras y el órgano. El rosetón fue reparado mucho antes, en 1949, aunque se reabrió en 1960. También en 1969 se abrieron ventanas de apariencia gótica en la cara del mediodía. Las 3 naves comparte cubierta a dos aguas, aunque según el proyecto inicial debían tenerla independiente, y otros tantos ábsides poligonales, contaba en su exterior con un claustro, que debió desaparecer en el siglo XIX.