La gran evacuación ficticia

F.L.D.
-
Los militares que actuaban de civiles se metieron en el papel para hacer lo más realista posible la maniobra. - Foto: Luis López Araico

Miembros de la Unidad Militar de Emergencias y de la Cruz Roja llevan a cabo un amplio simulacro en La Demanda

Una de las máximas de cualquier cuerpo de seguridad es que la mejor improvisación es aquella que está preparada. Por eso, en caso de catástrofe o situación de crisis, el entrenamiento debe ser lo más realista posible. Bajo esta premisa, la Unidad de Emergencias del Ejército (UME) , en colaboración con Cruz Roja de Castilla y León, desplegaron un gran dispositivo en la comarca de La Demanda para realizar un simulacro de evacuación de nivel 3 debido a la rotura de una presa. En el ejercicio, llamado Demanda 19, se entrenaron las técnicas necesarias para llevar a cabo un rescate de damnificados en lugares estratégicos de la zona y su posterior traslado al Centro de Atención al Ciudadano, que se ubicó en el Polideportivo Los Llanos de Pradoluengo.

A las afueras de la localidad, con los picos nevados al fondo a modo de paisaje, se colocó el Puesto de Mando de la UME. Tres vehículos del Ejército y un campamento de la Cruz Roja ejercían de centro de operaciones, el lugar en el que se coordinó todo el dispositivo. A partir de ahí, centenas de militares llevaban a cabo las labores de rescate de rehenes con diferentes técnicas. «Hay distribuidos unos cuantos efectivos de paisano por la zona, en casas, cerca de los pantanos, en la montaña... Todos ellos son socorridos, algunos mediante descenso vertical, y evacuados al albergue de damnificados», explicó el subteniente San Agustín.

Con este ejercicio, calificado de multiriesgo, el batallón entrenó diversas técnicas de emergencias como la búsqueda en grandes áreas, actuaciones en bienes culturales, buceo en los pantanos y prácticas con embarcaciones. La función de Cruz Roja, por su parte, fue la de atender a los evacuados en el centro de atención, realizando un triaje, tratando a aquellos que pudieran sufrir heridas o trastornos traumáticos y habilitando camillas en el polideportivo.

Tras cuatro horas de maniobras, llegaron al albergue los primeros damnificados, todos ellos efectivos de la UME muy metidos en el papel asignado: personas con discapacidad visual, enfermos de corazón, lesionados, familias que echaban en falta a algunos de sus miembros o chavales conflictivos. De hecho, a medida que avanzó el día, se representaron diferentes actitudes que podrían darse en un ambiente de crisis, como intentos de fuga de alguno para tratar de volver a sus casas o reyertas dentro del polideportivo. Situaciones encaminadas a incomodar la labor de los rescatadores para darle el mayor realismo posible al simulacro.

 

EFECTIVOS

El Ejercicio Conjunto Demanda 19 comenzó a eso de las 8 de la mañana de ayer y duró aproximadamente 12 horas. Durante el mismo, se distribuyeron por diferentes localidades de la comarca un total de 376 militares y 68 efectivos de la Cruz Roja. Todos ellos contaron con 140 medios, como autobombas, camiones y vehículos ligeros de rescate de la UME.

Las unidades desplegadas para realizar el simulacro se dejaron ver por pueblos como Ibeas de Juarros, Urrez, Alarcia o Santa Cruz del Valle Urbión. La Zona 0 se ubicó en el Embalse de Úzquida, donde se practicó una de las maniobras más vistosas en las que los efectivos de la UMEutilizaron técnicas como la tirolina para evacuar a los damnificados por el ficticio desastre. Por su parte, el trajín de vehículos militares fue continuo en algunas carreteras de la zona, como la N-120 o la BU-820.

Personal de la Cruz Roja recibe en el albergue a los damnificados.  Luis López Araico
Personal de la Cruz Roja recibe en el albergue a los damnificados. - Foto: Luis López Araico
La gran evacuación ficticia Luis López Araico
La gran evacuación ficticia - Foto: Luis López Araico