Reabren la investigación del incendio de la N-232 de 2017

P.C.P.
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Un guardia civil y un agente medioambiental, durante la investigación. - Foto: DB

La jueza archivó la causa contra E.M.I.R., D.R.R. y J.R.F.F pero la Junta de Castilla y León recurrió. La Guardia Civil cree que buscaban causar una «catástrofe medioambiental»

La Sección Primera de la Audiencia Provincial de Burgos ha ordenado reabrir la investigación sobre 3 sujetos, dos hombres y una mujer, sospechosos de intentar causar una «catástrofe medioambiental» en octubre de 2017, con un incendio con 5 focos entre Oña y Condado de Valdivielso, a lo largo de casi 8 kilómetros de la Nacional 232. Varios testigos y una foto les sitúan en el lugar de los hechos ese día.

El auto, al que ha tenido acceso este periódico, no entra a valorar si existen suficientes indicios para imputarles un delito de incendio forestal, como sí considera en su recurso la Junta de Castilla y León, pero ve necesario ampliar el informe de investigación presentado en su día por la GuardiaCivil para concluir la causa del fuego, que quedó pendiente en el preliminar. No se pudo especificar entonces la motivación de los autores, pero sí dejó clara la intencionalidad.

E.M.I.R., de 22 años, D.R.R., de 29, y J.R.F.F., de 36, viajaban en un coche de Oña con destino a Baranda (Merindad de Montija), localidad de residencia del copiloto. Los dos primeros focos del incendio se iniciaron entre la villa oniense y el cruce de las carreteras N-232 y N-629. A partir de ahí, según la Benemérita, «deciden realizar itinerario inusual y menos transitado hacia la localidad de Cereceda, en lugar de continuar por la carretera N-629 dirección Trespaderne que sería el trayecto más idóneo y lógico por distancia y condiciones de la vía». En Cereceda «son avistados en el paso estrecho por un camionero que circulaba en sentido contrario a ellos» y tras provocar supuestamente un quinto foco siguen a más velocidad de la permitida hasta Condado, donde «son sorprendidos por vecinos y tratan de no ser identificados» y huyen en el Seat.

Únicamente después, «al percatarse a través de las redes sociales de que mediante la fotografía tomada en la localidad de Condado a las 18:26 horas han sido relacionados como presuntos responsables de los incendios», se personan «en el acuartelamiento de Medina de Pomar para interponer denuncia por dichas acusaciones infundadas», concluye la investigación.