Frecuencias mínimas y viajeros testimoniales en la estación

J.M.
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La instalación de la calle Miranda recibe 59 autocares a la semana frente a los 845 de antes de la crisis del coronavirus

La estación de la calle Miranda está prácticamente vacía de autocares y también de viajeros, y se prohíbe la entrada a quien no tenga billete. - Foto: Luis López Araico

La estación de autobuses de la calle Miranda, acostumbrada en otros tiempos a un bullicio constante, se ha convertido de un mes a esta parte en poco menos que en una instalación fantasma. El pasado 16 de marzo se restringía el paso al interior del inmueble a los viajeros que poseían un billete para desplazarse a otra ciudad o algún municipio de la provincia, y los vehículos que hacen parada transitan con cuentagotas. Muchos de ellos se despiden con los dos o tres únicos pasajeros que han tenido la imperiosa necesidad de viajar y lo han justificado (por trabajo, salud, por traslado a su localidad de residencia...).

Por las noches, la única presencia que se observa es la de los empleados que vigilan las instalaciones. El último servicio parte al inicio de la madrugada y el primero no lo hace hasta las 6.45 horas. Durante todo ese periodo la estación permanece cerrada a cal y canto. Una situación que, casi con toda seguridad, no se ha dado nunca antes.

Los datos aportados por la Concejalía de Movilidad del Ayuntamiento de Burgos describen la situación. Si antes de la crisis sanitaria entraban en la estación una media de 845 autocares a la semana, ahora la cifra es de apenas 59. La estadística es casi igual de rotunda con los que registran  su salida (62 frente a los 695 de hace poco más de un mes).

Desde el día 6 se han suprimido, además,  los servicios metropolitanos al Alfoz de la capital. Para ser exactos, han dejado de circular autobuses con destino a Arcos de la Llana, Villariezo, Villagonzalo de Pedernales, Cavia y Albillos.

Los que sí se mantienen, aunque con frecuencias mínimas, son los viajes a otras capitales y a los grandes municipios de la provincia. El destino con más viajes a la semana es Madrid (10), seguido de Logroño y Aranda (7 en ambos casos), y de Santander e Irún (5 cada uno).

También hay conexiones programadas a Soria y Palencia en días puntuales y de manera ocasional a Briviesca, Oña y Frías, Silos, Covarrubias, Fresneda, Melgar, Aguilar de Campoo, Sasamón, Villadiego, Fromista. Las rutas internacionales se han suprimido todas.

Si la caída del tráfico de autobuses es drástica entre semana, los fines de semana es testimonial. Desde la estación de la calle Miranda, según los datos facilitados por el Ayuntamiento, solo está programa la salida de autocares rumbo a Logroño y Aranda. 

El concejal del área, Josué Temiño, relata que « de todos estos servicios, la mayoría no llegan ni siquiera a la ocupación máxima dispuesta por seguridad» y que se exige para mantener las distancias entre los pasajeros y entre estos y el conductor. «No superan los cinco o seis viajeros y la mayoría de los autocares van solo con dos o tres».

«Los ciudadanos se han concienciado de lo improcedente de viajar en estas circunstancias», comenta el edil al analizar los datos.
Frente al éxito en la restricción de la movilidad de las personas se asoman también las preocupantes consecuencias económicas para las empresas del sector. Solo en la provincia de Burgos se contabilizan una treintena, que han visto cómo desaparecía el transporte escolar, el de viajeros, el turístico (excursiones), el de eventos (bodas) o el de la industria. Nadie puede predecir aún cuando regresará la normalidad.