El Burgos de Mister Marshall

H.J.
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La última actualización de ortofotos del Instituto Geográfico Nacional permite apreciar todavía mejor los enormes cambios experimentados por la provincia desde el llamado 'Vuelo Americano' de 1956 hasta las imágenes recientes de 2017

El Burgos de Mister Marshall

Entre 1956 y 1957, la fuerza aérea del ejército de los Estados Unidos realizó la primera ortofoto completa de toda España. El llamado ‘Vuelo Americano’ planeó sobre el territorio nacional a 5.000 metros de altitud y mediante cuadrículas de 42 kilómetros cuadrados fue dejando para la posteridad las imágenes de pueblos, ciudades y campos, tal y como eran. Desde entonces, ya con medios propios de un país desarrollado, el Gobierno ha ido renovando poco a poco aquellas fotografías y la última actualización que data del cercano 2017 se está incorporando poco a poco a la cartografía de uso público.

Así sucede por ejemplo con el visor que el Ayuntamiento de Burgos tiene a disposición de cualquiera en su página web y que permite comparar con un solo clic 11 ortoimágenes diferentes tomadas entre los mencionados años. Gracias a ello se puede reconstruir el llamativo crecimiento de la capital con todo lujo de detalles, pero más allá de la ciudad también es posible jugar con las fotos por satélite.

Sucede algo similar en poblaciones de gran tamaño como Miranda de Ebro y Aranda de Duero, donde sobre todo la industrialización de los años 60 y 70 transformó radicalmente el paisaje, pero también en lugares como el desfiladero de Pancorbo o la presa de Castrovido, transformadas por el hombre.

La provincia aparece hoy desde el aire con más zonas boscosas producto de la reforestación y del abandono de la explotación intensiva de muchos bosques, e incluso es posible encontrar curiosidades como unas lagunas de Neila mucho más pequeñas que en la actualidad. Las imágenes que acompañan estas líneas así lo atestiguan.

1. Un centro mínimo y un Castillo pelado

Hace 65 años la capital burgalesa se limitaba a un área muy pequeña en torno al centro histórico y la zona sur. La plaza de toros de Los Vadillos era el límite hacia el norte y por supuesto estaban sin construir las calles de lo que sería el futuro ensanche hacia las avenidas de La Paz, del Cid o la zona de las Calzadas. Aún eran bien visibles los restos del convento de San Pablo y todo el cerro del Castillo estaba completamente pelado de vegetación. Los barrios de Parralillos, Fuentecillas y el campus de la UBU ni siquiera se habían soñado todavía.

(Desliza la barra a izquierda o derecha para ver la imagen del antes y del después)

2. Gamonal era un pueblo y un cuartel

La ciudad ya había empezado a crecer por el eje de la carretera de Irún (se aprecian la Barriada Militar y la Ciudad Deportiva, inaugurada en 1945), pero Gamonal era todavía un pueblo aislado del resto de la trama urbana. La imagen aérea refleja un pequeño núcleo de casas y cerca de él la gran parcela de la Academia de Ingenieros, hoy junto a la calle Santa Bárbara. También se había construido por aquella época la Barriada Illera, a la que solo llegaba la prolongación de la actual Avenida del Cid, y no había ni rastro del polígono industrial.

3. El tren y la Cellophane a falta de circunvalación o Nudo Landa

La zona sur de la capital carecía de circunvalación, así que la pequeña carretera de Madrid se internaba sin problemas hasta el convento de San Agustín. Tampoco había, por tanto, Nudo Landa ni área empresarial a su alrededor. Lo más industrial del entorno era la zona ferroviaria, a cuyo costado izquierdo destaca la mole de la fábrica de Cellophane Española. 

4. Miranda partida por la vía

El gran polígono de Las Californias, al otro lado de las vías, era terreno cultivable en 1956. Tampoco había surgido el barrio de La Charca ni el parque de Emiliano Bajo, los raíles todavía atravesaban el centro de la localidad por donde luego discurriría la Ronda del Ferrocarril y aún existía la ‘Huerta de Valderrama’.

5. Aranda sin Allendeduero y Santa Catalina

El gran polígono de Aranda, al oeste de la foto, y el barrio homónimo de Allendeduero eran una sucesión de huertas y la carretera de Madrid atravesaba la localidad. Al este destaca el crecimiento del barrio de Santa Catalina y al sur en la foto de 2017 destaca la aparición del parque General Gutiérrez, el rectángulo verde que es a su vez el camping del Sonorama.

6. Las lagunas de Neila eran menos y más pequeñas

Aunque su origen sea glaciar y se remonte a la noche de los tiempos, la comparativa de las ortofotos deja claro que el conjunto de lagunas de Neila es en parte fruto de la mano del hombre. Entre 1969 y 1972 se desarrolló el proyecto de transformación para su uso turístico y de pesca intensiva, lo que dejó una superficie acuática multiplicada y también un bosque más compacto.

7. Castrovido estaba libre del hormigón de la presa

Cuando los trabajos de fotografía aérea repasen la zona dentro de unos años podremos observar un cambio muchísimo mayor, pues debería aparecer un gran pantano, pero de momento la construcción de la presa de Castrovido ya ha transformado el paisaje en este punto de la cuenca alta del Arlanza.

8. Desfiladero en fila india por Pancorbo

La comunicación con el País Vasco no tenía aún una vía de alta capacidad como la AP-1, que rasgó el paisaje en el desfiladero de Pancorbo, y la huella combinada de la carretera nacional y el ferrocarril era mucho menos impactante. En el extremo inferior, el Puerto Seco y las naves industriales que jalonan la entrada sur a la localidad también aportan signos de desarrollo.