Las empresas plantean parar ante la falta de actividad

L.M.
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Temen que no puedan abrir el lunes. El ambiente en Villalonquéjar, Pentasa,Plastimetal, Villafría o Burgos Este parecía más de sábado que de viernes

En Puertas Burgos sus 7 empleados tuvieron ayer mucha menos actividad que de costumbre.Ni que decir hay que no se movieron para trabajar a domicilio. - Foto: Miguel Ángel Valdivielso

No fue un viernes al uso. En el último día laborable de la semana en la calle Condado de Treviño, una de las arterias principales del mayor polígono industrial de Castilla y León, el de Villalonquéjar, se suceden las furgonetas, camiones, coches calle arriba calle abajo, entrando y saliendo de las muchas empresas radicadas en ambos extremos de la calzada. Sin embargo, el tráfico estaba en calma, pese a la ausencia de servicio municipal de autobuses. Solo el estruendo de una gran máquina amarilla, que circulaba por las vías de tren que pasan por encima de esta vía, rompió el tenso silencio que se escuchaba minutos antes de las 11 de la mañana. La escasa actividad que se denotaba en el exterior -las obras de ampliación de Smurfit Kappa y de otras compañías cercanas, sin embargo, no se detuvieron- se traducía en poco movimiento en el interior de cada nave.
En la de Puertas Burgos, con siete trabajadores y dos de vacaciones -programadas desde hace ya tiempo- pasaron la mañana ultimando varios encargos que tenían desde hace tiempo. «No vienen clientes.Si un día cualquiera pueden entrar tres o cuatro preguntando por presupuestos o por modelos concretos, hoy no hemos tenido ninguno.No suena el teléfono ni para que la gente se queje. Parece que la gente se está gastando todo en papel higiénico», lamentaba Federico Sánchez, uno de los empleados. Estaba acompañado por otros dos compañeros, mientras que un tercero tuvo que salir hasta Villafría para cambiar la rueda a una furgoneta. «Nos ha dicho que parecía sábado, que no había nadie por la calle», apuntaba. Desde hace cerca de un mes han notado un gran bajón de actividad, y se mantienen culminando proyectos que tenían de tiempo atrás. «A este ritmo podemos aguantar una o dos semanas, si la cosa no cambia no tendremos otro remedio que cerrar por falta de trabajo», pronosticaba. Asegura que los últimos días han recibido llamadas para posponer la instalación de puertas, sobre todo de garaje, achacando problemas de agenda, aunque sospecha que detrás de las excusas puede estar el factor del miedo. «Los proveedores vienen a cuentagotas, y algunos con mascarilla», indicaba.

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