Los Juegos del Estado dejan en Burgos el 52% de lo recaudado

L.M.
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Los burgaleses gastaron el año pasado 208 millones en todo tipo de apuestas reguladas por el Gobierno, aunque sus ganancias se quedaron en los 109,5

Imagen de archivo de una administración de lotería en la capital durante la campaña de Navidad del año pasado. - Foto: Luis López Araico

Cada vez que uno compra un boleto de lotería, rellena una quiniela o canta al administrador del local los números para su cartón de Primitiva o Euromillones, la ilusión empuja con más fuerza que la razón. Hay cientos de comparaciones sobre lo difícil que es acertar de pleno con una combinación de resultados de fútbol o una sucesión de cifras, pero pese a ello, los burgaleses siguen día tras día llamando a la diosa Fortuna en busca de su aprobación, que depende dónde nos encontremos acude a más llamadas o menos.

El año pasado se jugaron en Burgos casi 208 millones de euros (207.956.285 concretamente) en los Juegos del Estado, que comprenden más de una decena de modalidades: Lotería Nacional, la de Navidad, la del Niño, la Primitiva, la Bonoloto, el Euromillones, la Quiniela, el Quinigol... De todo el dinero que recaudó el Gobierno central, el 52,6%, 109.506.960 millones, se revirtieron en el bolsillo de los jugadores burgaleses, una proporción que se ha mantenido estable durante los últimos ejercicios. La media nacional ronda el 60%, por lo que obviamente hay otras provincias, comoOurense, donde no llegan a la mitad.

El Anuario de Juego 2019, realizado por el Consejo Empresarial del Juego (Cejuego), recopila cada euro invertido por los españoles en loterías y apuestas estatales, así como las cantidades que se han entregado a los apostantes. Entre todas las variedades, la que mejor proporción entre lo invertido y las ganancias es la Bonoloto. De los 6 millones de euros que se jugaron el año pasado, 4,6 volvieron a la provincia en forma de premio, lo que da un margen del 76%.Le sigue, ya en unos parámetros más cercanos a la media (del 52%) la Lotería Nacional, con 49 millones de reversión frente a los 82,3 apostados, un 59.6%.

La hípica, mal augurio. En el lado contrario, es decir, en las modalidades con menor rentabilidad a la hora de jugar dinero, se encuentra el Quíntuple Plus. Se trata de una apuesta hípica basada en predecir el resultado de cinco carreras de caballos determinadas. El año pasado se invirtieron en Burgos 3.037 euros, de los que solo 529, el 17,4%, se convirtieron en premios. Junto a este, y también relacionado con los caballos, se encuentra el Lototurf. El juego combina azar -al acertar el jugador seis números elegidos aleatoriamente de un bombo de 31 bolas- y predicción del mundo de las carreras, al acertar el caballo ganador de una determinada carrera. De los 31.263 euros, el 25%, algo más de 8.000, se tradujeron en ganancias para el bolsillo de los ciudadanos.

La Quiniela, conocida en todos los rincones del país y que cuenta con el plus de la gran afición de los españoles al fútbol, reportó una recaudación en 2019 de 1,7 millones de euros en Burgos.El 50%, 845.297 euros, volvieron a la cartera. Otras apuestas tradicionales, como la Lotería de Navidad o la del Niño, se mueven en porcentajes algo superiores al 50%. En concreto el sorteo extraordinario que se celebra cada 6 de enero reunió desde la provincia 10,8 millones de euros, mientras que el premio que se reintegró fue de 5,8 millones, el 54,2% de lo jugado.

Con la de Navidad, principal filón para el Estado en todo el año, se recaudaron 43,3 millones de euros, una de las cifras más altas en relación a los habitantes -solo superada por Soria-, mientras que las ganancias fueron de 22,5 millones de euros. El Euromillones, el que reparte más dinero, la proporción se queda en apenas un 40,6%.