Así es la nueva normalidad

J. Villahizán (SPC)- Agencias
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Casi 100 días después de decretarse el estado de alarma, España entra en una inédita etapa marcada por las mascarillas y la distancia social

La mascarilla se ha convertido en la nueva prenda obligatoria.

Alea iacta est, que dirían lo romanos, o lo que es lo mismo La suerte está echada. La nueva normalidad tras el confinamiento ya está aquí y esperemos, por el bien de todos, que venga para quedarse por poco tiempo y pronto se disponga de una vacuna eficaz o de un tratamiento médico para combatir la temida COVID-19.
Después de más de tres meses de estado de alarma, decretado el pasado 14 de marzo, hoy España estrena la llamada nueva normalidad y deja atrás un período de medidas extraordinarias de confinamiento, así como restricciones severas a la movilidad y a la reunión bajo el mando único del Ministerio de Sanidad, además del apoyo de los departamentos de Defensa, Interior y Transportes. 
Ahora son las Comunidades Autónomas las encargadas de gestionar la pandemia en sus determinados territorios, en una nueva etapa marcada, según aseguran los expertos, por una baja tasa de contagios y de fallecidos, a pesar de que el virus sigue circulando y hay miedo a los posibles rebrotes. 
Desde que se conoció el primer caso de un paciente registrado en España con coronavirus el pasado 31 de enero -un turista alemán ingresado en La Gomera-, el Gobierno ha informado de 245.938  positivos y de 28.322 muertos, según las cifras oficiales ofrecidas ayer.

Normas a cumplir. A partir de ahora, los ciudadanos ya pueden trabajar, disfrutar y moverse con casi absoluta normalidad. Pero deben seguir las últimas normas publicadas el pasado 10 de junio en el Boletín Oficial del Estado (BOE) referentes a las medidas de prevención e higiene que marcarán la nueva normalidad.
La vigencia de estas obligaciones se prolongará hasta que el Gobierno declare que la crisis sanitaria ha concluido, lo que, según el ministro de Sanidad, Salvador Illa, ocurrirá cuando haya una terapia o vacuna eficaz contra la COVID-19.
El documento recoge indicaciones como el uso obligatorio de mascarillas o la reducción de la distancia de seguridad de dos metros a 1,5 metros, además de que se permitirá la vuelta de todas las actividades siempre y cuando se mantenga esa distancia social y si no se pudiera mantener asegurando «medidas de higiene adecuadas».
Se puede volver a la escuela cuando lo decida cada comunidad autónoma, pero guardando 1,5 metros de distancia, excepto para los niños más pequeños. También puede haber público en las actividades deportivas, en manos del Consejo Superior de Deportes, aunque se reducen los aforos y participantes. Lo mismo sucede con el trabajo presencial, con 1,5 metros de distancia entre compañeros.
Asimismo, «corresponderá a los órganos competentes de la Administración General del Estado, de las comunidades autónomas y de las entidades locales, en el ámbito de sus respectivas competencias, las funciones de vigilancia, inspección y control del correcto cumplimiento de las medidas establecidas», detalla el real decreto ley. 
La norma también establece que el incumplimiento de la obligación de uso de mascarilla durante el período indeterminado de nueva normalidad será sancionado con multa de hasta 100 euros.

 

Higiene

Uno de los artículos de uso obligatorio en la nueva normalidad son las mascarillas, que deberán ser portadas por todas las personas a partir de seis años en la vía pública, en espacios al aire libre y en cualquier lugar cerrado de uso público o que se encuentre abierto, siempre que no resulte posible garantizar el mantenimiento de una distancia de seguridad interpersonal de, al menos, 1,5 metros. Quedan exentas las personas que presenten algún tipo de enfermedad o dificultad respiratoria que pueda verse agravada por el uso de cubre boca o que, por su situación de discapacidad o dependencia, no dispongan de autonomía para quitarse la mascarilla. Así como, en el caso de ejercicio de deporte individual al aire libre. Serán obligatorias también en los medios de transporte aéreo, marítimo, en autobús o por ferrocarril, además de en los medios públicos y privados complementarios de viajeros en vehículos de hasta nueve plazas, incluido el conductor, si los ocupantes del turismo no conviven en el mismo domicilio.

 

Trabajo

En esta nueva etapa, las empresas deberán adoptar medidas de ventilación, limpieza y desinfección adecuadas a las características e intensidad de uso de los centros de trabajo, con arreglo a los protocolos que se establezcan en cada caso. Se pondrá a disposición de los trabajadores agua y jabón, geles hidroalcohólicos o desinfectantes con actividad virucida para la limpieza de manos. También se adaptarán las condiciones de trabajo, incluida la ordenación de los puestos y la organización de los turnos, así como el uso de los lugares comunes de forma que se garantice el mantenimiento de una distancia de seguridad interpersonal mínima de 1,5 metros entre los trabajadores. Cuando ello no sea posible, deberá proporcionarse a los trabajadores equipos de protección adecuados al nivel de riesgo. Igualmente, las compañías deberán evitar la coincidencia masiva de personas, tanto empleados como clientes o usuarios, en los centros durante las franjas horarias de previsible mayor afluencia.

 

Educación

Desde el inicio de la fase 2 son las comunidades autónomas las encargadas de regular todo lo referente a los centros docentes. En este sentido, son las respectivas consejerías las que tienen la potestad de establecer el regreso a las clases y las medidas correspondientes. Aun así, el decreto de la nueva normalidad establece que se deberá asegurar la adopción de las medidas organizativas que resulten necesarias para evitar aglomeraciones y garantizar que se mantenga una distancia de seguridad de, al menos, 1,5 metros.  En este sentido, la norma contempla la limitación de aforos en aulas y otros espacios como patios y zonas comunes. Cuando no sea posible mantener dicho espacio entre los alumnos se observarán las medidas de higiene adecuadas para prevenir los riesgos de contagio. En este caso, son las administraciones educativas las encargadas de velar porque se cumplan las medidas de protección en los centros educativos.

 

Ocio

Los establecimientos hosteleros son los encargados de asegurar la adopción de medidas organizativas que resulten necesarias para evitar aglomeraciones tanto dentro del local como en los espacios de terrazas autorizados y garantizar así que clientes y trabajadores mantengan una distancia de seguridad de, al menos, 1,5 metros. 
En el caso de espectáculos y otras actividades recreativas son las Administraciones competentes las que tienen que hacer cumplir la ley por los titulares de equipamientos culturales, tales como museos, bibliotecas, archivos o monumentos, así como por los responsables de establecimientos de espectáculos públicos y de otras actividades recreativas, o por sus organizadores, de las normas de aforo, desinfección, prevención y acondicionamiento que aquellas determinen.
Al igual que sucede con otras actividades, la distancia interpersonal de un metro y medio es la obligatoria en estos ámbitos.

 

Deporte

Con la nueva normalidad, las instalaciones en las que se desarrollen actividades y competiciones deportivas, de práctica individual o colectiva, deberán cumplir las estrictas normas de aforo, desinfección, prevención y acondicionamiento que marca el decreto. En el caso de la Liga de Fútbol Profesional y la Liga ACB de baloncesto, la Administración competente para decidir si hay aforo o no en los campos y canchas del país es el Consejo Superior de Deportes (CSD), previa consulta al organizador de la competición, al Ministerio de Sanidad y a las comunidades autónomas. Las decisiones adoptadas por dicho órgano atenderán de manera prioritaria a las circunstancias sanitarias, así como a la necesidad de proteger tanto a los deportistas como a los ciudadanos asistentes a las actividades y competiciones deportivas. En este sentido, una vez que finalice el estado de alarma hoy, el CSD se reunirá con las partes implicadas para valorar y tomar una decisión al respecto.

 

Turismo

A la espera de que surjan protocolos de seguridad e higiene que se apliquen en toda Europa, o al menos en toda España, muchos son los hoteles que están tomando ya sus propias decisiones acordes con la normativa indicada por el Gobierno: como es el uso de mascarillas en espacios públicos y el hecho de mantener la distancia de seguridad de 1,5 metros entre clientes y trabajadores, además de las respectivas medidas higiénicas y de desinfección de espacios comunes y habitaciones. La idea es minimizar al máximo el tiempo en la recepción, por lo que se agilizarán los procesos de check in y check out solicitando información previa y enviando la factura por correo electrónico. Todos los materiales que se entreguen al clientes -por ejemplo, llaves o documentación– serán desinfectados de manera exhaustiva. En cuanto a las habitaciones, los nuevos protocolos de limpieza reforzada de la mayoría de los establecimientos incide en los elementos que más tocan los clientes como mandos de la televisión, teléfonos, pomos o ducha.

 

Comercio

El protocolo de recomendaciones de la  Asociación Española de Centros y Parques Comerciales (AECC) incluye la desinfección cada día del centro, la dispensación de geles en entradas, tiendas o aseos, fomento del pago por medios electrónicos contactless y la limpieza constante de superficies en aseos, suelos, pasamanos de escaleras mecánicas, pomos de puertas o el mostrador de bienvenida. Asimismo, la revisión de la ventilación y sistemas de purificación de aire, restringir el uso de ascensores a una persona, instalación de mamparas en puestos de información y sustituir en los baños los secamanos de acción manual por otros sin contacto o bien facilitar toallitas desinfectantes. En el comercio de proximidad, las medidas son básicamente las mismas que en las grandes superficies, con la salvedad de que este tipo de establecimientos debe cuidar más las medidas de aforo, así como aquellas relacionadas con la distancia y el uso obligatorio de la mascarilla. En el caso de tiendas de ropa, estas deberán desinfectar las prendas que hayan sido probadas.