José Esteban vuelve a encoger los corazones en el Hospital

Nacho Sáez
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Su muerte, la segunda por coronavirus entre los sanitarios de Segovia, ha golpeado al Complejo Asistencial. El sindicato al que pertenecía acusa a la empresa de «jugar con la vida de las personas».

José Esteban vuelve a encoger los corazones en el Hospital

José María Esteban Fuentes estaba a punto de prejubilarse. Ya había alcanzado un acuerdo con su empresa y tan solo le quedaba trabajar unos días más. Sin embargo, se contagió de coronavirus en marzo y este lunes, después de casi tres meses de dura lucha contra la enfermedad, moría a los 63 años de edad. El infortunio. O quizás algo más, tal y como cree el sindicato al que pertenecía, Confederación General del Trabajo (CGT), que considera que este técnico de emergencias sanitarias ha sido víctima de las «omisiones» en el deber de proteger a sus trabajadores de la Consejería de Sanidad de la Junta de Castilla y León y de la empresa que tiene adjudicado en la región el servicio de ambulancias.

La Administración autonómica se ha justificado en el desabastecimiento de material que sufrió todo el país en las primeras semanas de la pandemia, pero Emiliano García Arévalo, compañero del segundo sanitario fallecido en la provincia de Segovia durante esta crisis, tras la celadora del Hospital General Marisol Sacristán Martín, considera que «el Sacyl es cómplice de lo que está sucediendo». Se refiere a la batalla judicial que mantienen con su empresa, que asegura que «sigue incumpliendo las órdenes de la jueza».

El pasado 5 de mayo se conoció que el Juzgado de lo Social de Segovia había dictado una serie de medidas cautelares contra Centro de Ambulancias Arturo SA, la compañía que gestiona las ambulancias en Segovia en alianza con Ambuibérica. La titular de ese tribunal, Carolina Otero, la instó a que se responsabilizara del lavado, descontaminación y, en caso necesario, destrucción de la ropa de trabajo y los equipos de protección personal de su personal de movimiento de Segovia, sin que en ningún caso fueran los trabajadores los que debieran llevarse la ropa a su domicilio para tal fin. También estableció que la empresa debía fijar un sistema de recogida y devolución en el centro de trabajo (bases en las que se presta el servicio), lavado y desinfección de la ropa de trabajo de la plantilla, asegurando que, si se contratase tales operaciones con una empresa homologada, se garantizara que la ropa y los equipos se enviaran en recipientes cerrados y etiquetados con las advertencias precisas.

José Esteban vuelve a encoger los corazones en el Hospital
José Esteban vuelve a encoger los corazones en el Hospital

«Pero siguen sin cumplir. Recurrieron las medidas cautelares, la jueza se ratificó y hoy (por este jueves) hemos tenido una nueva vista, en la que nos han hecho una propuesta inadmisible que por supuesto hemos rechazado. La jueza les ha dado de plazo hasta el día 18 para que presenten otra», explica García Arévalo, que además es el presidente del comité de empresa. «Funcionan como funcionan y están poniendo en peligro la vida de las personas. Piden que el acuerdo tuviera vigencia hasta el 31 de diciembre. Como si con el cambio de año, el virus fuera a desaparecer. Nosotros hemos dicho que se mantenga hasta que la Organización Mundial de la Salud dé por erradicada la pandemia», añade.

Centro de Ambulancias Arturo cuenta con más de un centenar de trabajadores en Segovia. «Deberíamos ser 155, pero nos faltan 30 entre vacaciones, bajas y demás y la empresa no los cubre», señala el propio García Arévalo, que no descarta acudir a la vía penal para que se diriman las responsabilidades derivadas de la «deficiente» gestión de estos meses de crisis.

El Día de Segovia trató de ponerse en contacto con Centro de Ambulancias Arturo SA y Ambuibérica sin éxito. Esta última sí que emitió un comunicado el lunes tras conocerse el fallecimiento de José María Esteban Fuentes, en el que trasladó el pésame a su familia y se puso a «su entera disposición» para todos aquellos trámites que, en estos momentos de dolor, «sean precisos». También trasladó al conjunto de los empleados «la pérdida de este querido compañero» destacando su dedicación y entrega durante más de 25 años de servicio, que «siempre fue ejemplar».

Así lo creen también los trabajadores de las ambulancias, que el martes le rindieron un emotivo homenaje al acompañar sus restos mortales y al hacer sonar sus sirenas al paso por la rotonda del Hospital General. Esteban Fuentes era natural de Madrona, miembro de una familia de panaderos muy conocida y actualmente vivía en el barrio de El Salvador, donde se ofició su funeral. Deja viuda y dos hijos.