El teatro romano de Clunia va tomando forma

I.M.L.
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A falta de la colocación de algunos detalles, el escenario ya cuenta con su tarima y el postescenio se encuentra cubierto.

El teatro romano de Clunia va tomando forma - Foto: DB

Durante todo este año 2019, la estética del teatro romano de Clunia ha sumado un elemento más a su imagen: una gran grúa que ha facilitado la realización de las obras de mejora de toda la estructura escénica, tanto de cara al público como lo que queda entre bambalinas. Esa grúa aún permanecerá allí unas semanas más, ya que la intervención no ha concluido a pesar de tener un plazo de ejecución de ocho meses. Con la llegada de las fechas navideñas, los obreros dejarán sus labores para retomarlas el próximo 7 de enero. A partir de ese momento, se estima que se podría concluir el proyecto en un mes, tras lo cual solo restaría empezar a utilizar las nuevas estructuras creadas, como el anticuario con el que se ha dotado al postescenio para exponer parte de las piezas encontradas en esta parte del yacimiento.

"Las obras van a buen ritmo, siempre hay que tener en cuenta los retrasos que pueden provocar el frío o las lluvias, pero se está haciendo todo con mucho mimo, escogiendo los materiales para que no desentonen con el entorno", reconoce Ramiro Ibáñez, diputado provincial del Servicio de Asesoramiento Jurídico y Urbanístico a Municipios (Sajuma), que es el órgano encargado de controlar las obras que ejecuta la Diputación de Burgos. En la parte frontal del teatro romano de esta colonia, el escenario volverá a ser como en los mejores tiempos de esta infraestructura cultural, pasando el escenario de 18 a 36 metros de largo, marcando el límite de la escena con los muros que aún se conservan y recuperando las salidas a las tablas que usaban ya en su tiempo los romanos. "Este teatro tiene la particularidad de que tiene dos cotas muy diferenciadas, que se salvaban con una escalera que apareció en los trabajos previos, sus restos, y se han respetado y completado para que se pueda utilizar por los actores de ahora cuando salgan a escena, como lo hacían antaño", puntualiza Ibáñez.

La ampliación del área escénica será una de las mejoras que más aprecien los espectadores que acudan a este recinto milenario a disfrutar de los espectáculos que se programen a partir de la próxima primavera. Junto a ello, la recreación de los fustes que decoraban la parte de atrás del escenario, siguiendo el modelo de los encontrados en este espacio durante la excavación, servirá a los asistentes y visitantes a visualizar de manera más fidedigna cómo era en sus inicios el teatros y servirán para "ennoblecer" la escena, como destacaba Ibáñez, que junto a otros responsables del proyecto ha podido visitar la marcha de las obras y el resultado que se está obteniendo.

La parte de atrás de la escena, lo que el público no ve desde el anfiteatro excavado en la roca, es lo que se conoce con el vocablo técnico de postescenio y también está sufriendo una completa remodelación. En este espacio, situado en una cota inferior a la de la escena, se ha colocado un tejado para crear un espacio a cubierto que tendrá dos importantes funciones. La estructura ya montada de madera y con un cerramiento de cobre que se va oscureciendo para mimetizarse con el entorno de manera natural, resguardará unos camerinos estables que podrán utilizar las compañías que vengan a actuar y un anticuario en el que se expondrá parte de los vestigios recuperados en este entorno durante los trabajos previos de los arqueólogos, y que ahora están almacenados en los sótanos de la casa que ocupan los investigadores, que se han quedado pequeños y que no permiten que puedan ser conocidas por los visitantes al yacimiento, por lo que se sumará un nuevo atractivo para los que acudan a este enclave romano. De hecho, en el proyecto se ha buscado conectar el futuro centro de recepción de visitantes con el postescenio del teatro mediante senderos accesibles para todos.