Descansar a los pies de la patrona de Aranda

I.M.L.
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Descansar a los pies de la patrona de Aranda

La ermita de la Virgen de las Viñas ya cuenta con un columbario para poder depositar las cenizas de los difuntos en elemblemático edificio. La creación de este espacio responde a los deseos y peticiones de los propios cofrades

Para muchos arandinos, el amor que sienten por la Virgen de las Viñas traspasa las fronteras de la fe, es algo que han aprendido de pequeños, haciendo suya una tradición que está en el ADN de los habitantes de la capital ribereña. A partir de ahora, esas visitas habituales que se hacen al santuario de la patrona arandina se pueden convertir en una peregrinación para encontrar su último lugar de descanso. La Cofradía de la Virgen de las Viñas ha completado uno de los proyectos más deseados y demandados de los últimos años: la creación de un columbario donde puedan depositarse las urnas con las cenizas de los difuntos que así lo deseen.
La demanda de este servicio funerario se venía constatando en los últimos años, incrementada de un tiempo a esta parte porque la práctica de la incineración es cada vez más habitual en Aranda. «Había una demanda implícita y otra explícita porque hay gente que quería que las cenizas se tirasen en los jardines de la ermita, pero es una práctica que no está permitida, y así ofrecemos un sitio digno para que descansen los restos del difunto», explica el presidente de la cofradía, Javier Nebreda, que aclara que este servicio no tiene «interés crematístico alguno». Es más, Nebreda puntualiza que han acordado «el precio más barato de los columbarios que conozco», fijándose una cuota de mil euros más IVA por un periodo de 30 años, prorrogables. «Reservas el nicho, lo pagas y el tiempo no empieza a contar hasta que no se utilice por primera vez no empiezan a contar los 30 años», explica el presidente de la Cofradía de la Virgen de las Viñas.
El columbario se ha creado en un espacio arrancado a la tierra, en una estancia subterránea bajo la sacristía de la ermita. Cuenta con 112 nichos, con la posibilidad de ampliar este número en función de la demanda, en los que entran dos urnas estándar o cuatro de un formato más pequeño. La bendición de este columbario se realizaba hace a penas un mes y ya hay una decena de nichos reservados, la mayoría ya ocupados. 
Este nuevo servicio está abierto para «los que pertenezcan o tengan vínculos que les unan a las parroquias de Aranda y de su comarca, o a la Cofradía de la Virgen de las Viñas», como queda reflejado en el reglamento de uso de este espacio sagrado. Además, la cofradía ofrece un plus para los que opten por esta alternativa para su descanso eterno. «Tocando a la parte espiritual, hemos acordado con la parroquia de Santa María que las misas de todos los últimos domingos de mes se apliquen por el eterno descanso de los difuntos cuyas cenizas están depositadas aquí, la cofradía paga a la parroquia el importe de esas misas», explica Nebreda.