400.000 euros para iniciar el realojo del Encuentro

J.M.
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El Ayuntamiento recurrirá a los remanentes de tesorería para dotar de fondos al proyecto y la Junta aportará una cifra idéntica

En el poblado viven en la actualidad 37 familias. Algunas de ellas lo hacen en casetas prefabricadas y otras en chabolas. - Foto: Jesús J. Matías

Cuenta la concejala del área de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Burgos, Sonia Rodríguez, que en las últimas semanas algunos vecinos del poblado chabolista del Encuentro, el más grande de todos los que existen en Castilla y León, «nos han pedido que no nos olvidemos de ellos» y se continúe trabajando en el programa de realojo en el que la ciudad y la Junta van de la mano. El temor de estas familias viene dado porque la crisis sanitaria del coronavirus les hace pensar que se podría arrinconar el proyecto y quizá también pervive la desconfianza que genera que hace más de 30 años se les prometiera una salida (se dijo inicialmente que las casas prefabricadas iban a estar allí solo 5 años) y no se ha hecho nada.
Aunque el dinero disponible en los remanentes de tesorería ha menguado de manera notable tras el pacto de los cinco partidos con representación en el Ayuntamiento, fuentes del Ejecutivo local aseguran que este año reservarán 400.000 euros para poner en marcha el programa de realojo. Cantidad idéntica a la que habría comprometido la Junta.
Rodríguez ratifica que el programa de realojo es «una prioridad» para el equipo de Gobierno y entiende que la Junta está en la misma sintonía y no ha cambiado de planes ya que la semana pasada el Ayuntamiento y la Administración regional estuvieron intercambiando impresiones sobre el borrador del convenio en el que trabajan ambas partes y en el que se recoge el compromiso de que la ciudad aporte 400.000 euros en cada uno de los próximos cuatro años y la comunidad autónoma una cantidad idéntica en el mismo periodo de tiempo. Es decir, 3,2 millones de euros en total.
Tras barajarse diferentes opciones sobre el realojo, explica Rodríguez, finalmente se optará porque las familias se muden a viviendas propiedad del Ayuntamiento y que sus inquilinos abonen un pequeño alquiler.
La idea inicial es que se trasladen entre 8 y 10 familias al año (hay 37 en total) y lo deseable, aunque habrá que ver cómo evoluciona la crisis sanitaria, es que las primeras se puedan mudar a lo largo de este año.
La concejala detalla que los técnicos municipales del área de Servicios Sociales, en permanente contacto con la Asociación Promoción Gitana, estiman que ya hay entre 8 y 10 familias que «ya están preparadas para salir».
Porque el trabajo, tal y como relata, consiste en preparar a estos ciudadanos para una vida en comunidad que puede ser muy distinta a la del poblado. Si bien hay vecinos que no tendrán problemas por adaptarse, otros han vivido siempre en infraviviendas y deben de adaptarse a otro tipo de convivencia.
En el plan de trabajo se establece que a medida que se vayan realojando inquilinos se vayan derribando también las construcciones que abandonan. La mayoría de ellas casas prefabricadas, aunque también existe alguna chabola.
entendimiento. Rodríguez detalla la buena sintonía que existe con la Junta de Castilla y León y defiende, pese a que el Ejecutivo autonómico es de diferente signo político, que sin la aportación de la Administración regional «habría sido complicado» sacar adelante esta iniciativa.
A finales de la pasada legislatura, la Junta puso en marcha un programa sobre erradicación del chabolismo y el alcalde,Daniel de la Rosa, quiso que una de sus primeras visitas oficiales como primer edil fuera al poblado del Encuentro. A partir de ahí se intensificaron las relaciones entre las dos administraciones y desde la Consejería de Fomento se pidió que ambas partes se repartieran el esfuerzo económico. No hizo falta negociar mucho más.
La crisis del coronavirus no debería de alterar los planes para buscar un futuro mejor a una población que se encuentra en una situación muy vulnerable. El objetivo es repetir el éxito del realojo que se hizo de Bakimet.