El plan 'mediático' de Rajoy

AGENCIAS
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El presidente comienza mañana la ofensiva contra el desafío independentista de Mas, que se centrará en exponer a la ciudadanía las consecuencias económicas de una hipotética secesión

SESIÓN DE CONTROL AL GOBIERNO CATALÁN EN EL PARLAMENT - Foto: ALBERTO ESTÉVEZ

El plan para Cataluña del que habló el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en una entrevista en televisión el pasado lunes y del que dijo que «no era el momento» de exponer, va desvelándose poco a poco. No parece que sea fruto de los improperios vertidos desde la Generalitat, cuyo jefe, Artur Mas, tachó de «déspota» al gallego, ni desde ERC, cuyo portavoz en el Congreso, Alfred Bosch, tildó de «chunga» la iniciativa por tratarles como «niños», es más probable que el detonante haya sido la publicación ayer en un rotativo nacional de que el líder del PP había movilizado a los Ministerios de Economía y Hacienda para que hagan un estudio minucioso de la situación financiera de la comunidad mediterránea en comparación con el resto de España, a fin de contestar a una pregunta que ha servido de arma arrojadiza para los convergentes durante muchos años:¿Recibe más que da? Asimismo, se hará un informe sobre las consecuencias meramente económicas de una hipotética independencia.
Como primer paso en esta estrategia mediática, el ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro, avanzó que mañana mismo acudirá a Barcelona, con motivo de la Convención Política del PPC, con una serie de «argumentos económicos» sobre la financiación de Cataluña y del resto de comunidades.
Así lo aseguró el andaluz en los pasillos del Congreso al ser preguntado sobre qué argumentos está preparando su departamento para rebatir los planes soberanistas que impulsa Mas, con el apoyo de Esquerra.

con cospedal. A ese cónclave, que se prolongará hasta el sábado, asistirá también el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, así como la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal. El partido conservador se quiere presentar como «el único capaz de evitar la consulta», en palabras de la líder del bloque en la región, Alicia Sánchez-Camacho.
Desde La Moncloa se ha insistido en que se quiere poner «negro sobre blanco» en los informes que se están cocinando, tanto en Economía y Hacienda, como en Presidencia. Conviene recordar que hace unos meses, se reprochó desde un sector del grupo conservador que no se arremangara el PPen la lucha que, cara a la opinión pública, libraba CiU, repitiendo una y otra vez el mensaje de que Madrid se aprovechaba de Barcelona, y que la región tenía que soportar cargas como la de la comunidad andaluza, la más improductiva de las 17 autonomías y con mayor necesidad de ayudas, sobre todo derivadas del paro. 
En el ambicioso plan del Ejecutivo central para contrarrestar el empuje del frente independentista parece que se sopesa un despliegue a lo largo y ancho de las cuatro provincias catalanas de secretarios de Estado, directores generales y otros segundos niveles de la Administración General del Estado para que expongan, de la manera más clara posible, el presente, el pasado y, por encima de todo, el futuro que le puede aguardar a la región.   
Al cierre de esta edición, la respuesta del equipo de Artur Mas al presunto plan de Rajoy no se había producido, limitándose el líder de CiU a criticarle, horas antes, por «ignorar» a la mayoría de catalanes que piden decidir su futuro al no desvelar sus intenciones tras el órdago lanzado en la pequeña pantalla el pasado lunes. Ahora solo falta por ver la cobertura que se dará a esta ofensiva mediática.