Dos años de cárcel por tocar los glúteos a su vecina

I.E.
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Es la primera sentencia en la provincia que asume la jurisprudencia del Supremo y califica como delito de abusos un contacto físico con finalidad sexual y sin consentimiento. Ella era menor de edad

La vista se celebró en la Audiencia Provincial. - Foto: Luis López Araico

La Audiencia Provincial ha aplicado por primera vez la doctrina del Supremo que agrava los contactos físicos con finalidad sexual sin consentimiento y ha condenado a dos años de prisión a un habitante de la capital por tocar los glúteos a su vecina, menor de edad.

Los hechos ocurrieron el 13 de junio del año 2018 en un bloque de pisos de la ciudad. El acusado, mayor de edad y sin antecedentes penales, se encontró en el portal con una adolescente acompañada por su hermano de 10 años. Con ánimo de «satisfacer sus instintos libidinosos» le dijo «qué guapa eres» al tiempo que la agarraba por la cintura. Seguidamente bajó la mano y le tocó los glúteos mientras acercaba su rostro al de la joven para que le diera un beso. Cuando el imputado observó que la menor sacaba el móvil para pedir ayuda la soltó y se marchó.

Como consecuencia de estos hechos, la menor presentó «cierta afectación social derivada» de ese episodio con su vecino, circunstancia que le llevó a modificar los lugares donde quedaba con sus amigos y a hacerse acompañar por otras personas por la vía pública, especialmente por las noches, por su desconfianza en las relaciones con los varones, según establece la sentencia.

El tribunal provincial le impone dos años de prisión tras reconocer al acusado la atenuante de reparación del daño, ya que el individuo  -antes de la celebración del juicio- consignó ante la Audiencia la suma de 3.000 euros en concepto de indemnización.

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