La Rueda espera «un aluvión» de denuncias por maltrato

B.D.
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La asociación de asistencia a víctimas cree que muchas mujeres «están aguantando» ante esta situación de aislamiento pero avanza que una vez finalice este estado pedirán ayuda

Imagen de archivo de una concentración en repulsa a la violencia machista. - Foto: Alberto Rodrigo

La situación de confinamiento a la que nos está obligando el coronavirus no ha provocado en las últimas semanas un aumento significativo de las denuncias por violencia de género en la provincia. Lo que no significa, según precisan desde la asociación para la defensa de la mujer La Rueda, que el maltrato esté en estado de pausa. «El hecho de que haya menos casos no significa que no se estén dando. Al miedo que muchas mujeres tienen a denunciar en una situación normal se suma ahora la incertidumbre de no saber dónde pueden ir o la ausencia de trabajo», afirma Laura Pérez, presidenta de La Rueda.

Convivir 24 horas al día con el agresor es, además, un factor que puede dificultar la presentación de denuncias. De ahí que lo más preocupante a ojos de los expertos es que el no incremento en la cifra de denuncias durante la pandemia no conlleva automáticamente una reducción de los episodios de violencia contra la mujer.

Por ello, lo que esta asociación  teme es que tras la salida del confinamiento habrá «un aluvión» de mujeres que pedirán ayuda. En este sentido, recalcan que muchas de ellas «están aguantando porque no ven salida o no son conscientes del maltrato por el aislamiento en que se encuentran», pero que una vez que recobren la posibilidad de salir reclamarán atención. En ese momento, con la desescalada ya en marcha, será necesario -tal y como apuntan desde La Rueda- reforzar todos los recursos a disposición de las víctimas. «No es tanto el ahora, cuando se han articulado medidas como más plazas residenciales por parte de los servicios de asistencia, sino el después y que eso se mantenga en un periodo posterior», explica Laura Pérez.

En palabras de la presidenta de la asociación, el estado de confinamiento también servirá para que muchas mujeres que están sufriendo maltrato físico o psicológico por parte de sus parejas se den cuenta de la situación que viven y que ciertas conductas que han estado normalizado durante mucho tiempo tomen conciencia ahora de que «no son normales» y de que en realidad están sufriendo violencia.

Atención flexible. En cuanto a los casos que les han llegado durante el estado de alarma, desde La Rueda perciben que las víctimas están viviendo la situación de maltrato «de una forma mucho más grave», por lo que han tenido que flexibilizar los modelos de atención para poder llegar a ellas en el momento en que lo necesiten. La preocupación no solo viene del posible aumento de estas situaciones, sino que viene también por el hecho de que las posibilidades de denuncia parecen más limitadas, ya que no es tan fácil o tan seguro llamar a alguien pidiendo auxilio o salir a poner una denuncia.

Tras decretarse el estado de alarma, el equipo de La Rueda, integrado por 14 personas, atiende a las víctimas a través del teléfono y de correos electrónicos para tratar de evitar que los maltratadores controlen a las víctimas. En este contexto actual, la asociación destaca que han detectado una toma de conciencia social sobre lo que es la violencia de género. De hecho, en Burgos ha habido varios casos en la que los propios vecinos han sido los que han alertado a la Policía de que estaban escuchando o viendo una situación anómala.

«Lo que siempre se ha entendido como un asunto privado en el que no había que meterse, ahora se está viendo que hay una conciencia ciudadana y que tenemos necesidad de intervenir y una responsabilidad de llamar a la Policía o al 016», agrega la presidenta de la asociación. Todos estamos en casa, no solo estas personas, y numerosas asociaciones han recordado que en este contexto son clave las denuncias de vecinos, de entornos familiares, que no suelen ser muy habituales pero que ahora son muy necesarias.

La pandemia del coronavirus, además de afectar al trabajo diario de La Rueda, también repercutirá en su plantilla, dado que la asociación tendrá que presentar un ERTE para cuatro de sus trabajadoras, ya que en los programas de sensibilización y formación no están realizando actividad alguna.