El arreglo de San Pedro hará posible recuperar el culto después de 7 años

A.C. / Medina de Pomar
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La parroquia va a invertir en una primera fase 152.625 euros en la renovación de la cubierta, de los que 41.000 aportará el convenio de la Diputación Provincial y el Arzobispado

Sobre el retablo principal, en la parte derecha de la imagen aparece uno de los agujeros de la bóveda. - Foto: A.C.

En el año 2007 la céntrica iglesia de San Pedro, a un paso de la plaza de Somovilla por la calle Laín Calvo, cerró sus puertas al culto. Los graves defectos de su estructura y el peso que depositaba una viga partida sobre la bóveda llevaron a los técnicos municipales del Ayuntamiento medinés a poner de manifiesto el peligro que corrían los feligreses. Siete años después, el templo va camino de reabrir sus puertas en el año 2016 y recuperar el culto, como anuncia el párroco, Julio Alonso Mediavilla, que espera comenzar con los trabajos de renovación de su cubierta en esta primavera. El alcalde, José Antonio López Marañón, ve con «satisfacción la decisión de la parroquia de reabrir la iglesia».
La inversión prevista en la restauración del tejado del templo se eleva a 153.625 euros, aunque la parroquia confía en que las ofertas de las constructoras rebajen este presupuesto. La decisión parroquial cuenta con dos aliados, una subvención de 41.000 euros concedida por la Diputación Provincial y el Arzobispado de Burgos en el marco de las ayudas a iglesias de la provincia y la colaboración del Ayuntamiento, que se hará cargo con sus servicios técnicos de la redacción del proyecto y la dirección de obra. Asimismo, eximirá a la parroquia del pago de la licencia de obra.
La parroquia medinesa ha pasado a ser la administradora durante los próximos cincuenta años de todo el complejo que rodea la iglesia de San Pedro, incluyendo el antiguo convento de San Pedro de la Misericordia y las cinco viviendas existentes alrededor de la iglesia y el convento, al que se accede por la avenida de la Ronda. La Fundación de la Casa de la Misericordia ha visto con buenos ojos la fórmula del comodato para llevar a cabo esta cesión de un complejo muy bien situado en el casco urbano, pero sin uso alguno.
 
Lejanía de Santa Cruz.
«La céntrica ubicación de la iglesia permitirá a los fieles de Medina, muchos de avanzada edad, acceder de forma cómoda al culto religioso, porque la iglesia está junto a la plaza de Somovilla», explica Julio Alonso. Desde 2007, las misas se concentran mayoritariamente en la parroquia de San Cruz, en la parte alta del casco histórico y con una gran cantidad de escaleras de acceso, salvo si se va por la calle Santa Cruz. «Mejorar la accesibilidad» es una de las cuestiones que mueve a la parroquia, que confía en que «muchas personas que ahora no pueden venir a misa, se animarán a ir a San Pedro».
Para que llegue ese momento, primero han de llevarse a cabo las obras de la cubierta, que comenzarán con el desmontado completo y la limpieza de escombros de las bóvedas, donde incluso han aparecido dos agujeros que se ven desde el interior de la iglesia. El anteproyecto contempla construir un zuncho perimetral de madera, el alero nuevo con canes de madera, una nueva estructura y tablero. Todo ello se protegerá con lámina impermeabilizante y nueva teja, canalones y bajantes. Los trabajos podrían llevarse a cabo en el plazo de tres meses, pero después aún quedaría por actualizar el alumbrado, la calefacción y algunos otros aspectos, dado que el interior del templo presenta importantes humedades y los efectos de siete años en desuso.
El párroco incluso proyecta restaurar sus retablos, entre los que destaca el del altar central, realizado en madera cruda del siglo XVIII, aunque con reminiscencias barrocas. No obstante, aún no cuenta con presupuestos de todos estos trabajos.