Tráfico descarta medidas distintas al radar en Nofuentes

A.C.
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La semana pasada se realizaron 3 controles de velocidad en la travesía, para la que los vecinos pedían otros cambios

Los vecinos realizaron protestas el pasado mes de agosto tras el atropello de una menor de 14 años. - Foto: DB

Los controles de velocidad mediante radar son constantes en diferentes puntos de la red viaria de Las Merindades. Desde la Subdelegación admiten que, tras el atropello sufrido por una menor de 14 años el pasado 29 de julio, «se ha intensificado la vigilancia de tráfico en Nofuentes», pero se descartan otras medidas. El suceso, que estuvo rodeado de extrañas circunstancias, al huir del lugar el joven conductor de 23 años, desató las protestas vecinales que fueron canalizadas por las asociaciones Kilómetro 12, Tesla Viva y los jubilados de Nuestra Señora de Rivas.
Los datos recogidos por DB avalan la afirmación de la Subdelegación del Gobierno, dado que solo en lo que va de mes, los controles de radar se han sucedido en la N-629 a su paso por la localidad. DB tiene constancia de que el radar se colocó los pasados días 3, 4, 13, 14 y 16. El miércoles pasado, el radar sobre un trípode permaneció casi cuatro horas instalado a la altura de uno de los semáforos disuasorios de entrada en la localidad. Los agentes de Tráfico pasaron allí prácticamente toda la tarde imponiendo multas de exceso de velocidad.
Los vecinos reclamaron con 200 firmas otras medidas, como un radar fijo, badenes o bandas reductoras de velocidad, la prohibición de adelantar o la disminución aún más de la velocidad a 30 km/hora. En la actualidad, una parte de la travesía está señalizada a 40 km/hora y otra ya se estaba reducida antes del verano a 30 km/hora, sobre todo, debido a los graves accidentes que se sucedían en la curva de salida hacia Trespaderne, y que en más de una ocasión han llevado a vehículos y camiones a chocar contra la fachada de una vivienda e invadir la acera.
Preguntada la Subdelegación sobre si se ha realizado un informe de tráfico para realizar más mejoras de la seguridad vial, la respuesta es que no se ha hecho y tampoco están previstas otras medidas, entre otros motivos, «porque el accidente no estuvo originado por la travesía, sino porque el conductor -detenido en su día- dio positivo en alcohol y drogas», señalan.
Apenas dos semanas después  del suceso, el Ayuntamiento de la Merindad de Cuesta Urria reparó los semáforos disuasorios, que llevaban años estropeados. El alcalde, Alfredo Beltrán, aseguró que esta inversión de 8.000 euros ya estaba prevista antes del accidente. Los vecinos también querían más pasos de peatones, que tampoco están previstos, según informa la Subdelegación de Gobierno. Beltrán anunció la celebración de una Mesa de Seguridad Vial, pero desde la Subdelegación advierten que esta figura se convoca «habitualmente en municipios con Policía Local y competencias en Tráfico», algo que no se da en la Merindad de Cuesta Urria, por lo que «no se ve como algo posible». En cualquier caso, el competente es el alcalde, apuntan, y «no la ha convocado».