Traumatología y Plástica del HUBU operarán en Recoletas

G.G.U.
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Los pacientes tendrán que acudir primero al HUBU y de allí serán derivados al hospital privado, donde les intervendrá personal de Sacyl. La expansión del coronavirus obliga a desalojar al máximo el complejo público

Traumatología y Plástica del HUBU operarán en Recoletas - Foto: Luis López Araico

Los traumatólogos y cirujanos plásticos del HUBU operarán desde la próxima semana las urgencias que se presenten en Recoletas. De esta manera no ocuparán instalaciones ni habitaciones del hospital público, que podrá destinar el mayor espacio posible a los pacientes contagiados de coronavirus. Así, las personas a las que se les presente una urgencia de este tipo tendrán que ir primero al complejo asistencial público para que, en caso de que sea necesario, les deriven desde allí les deriven al privado. En los próximos días se abordará la posibilidad de hacer otro tanto con más especialidades quirúrgicas.
Hace más de una semana que la gerencia del HUBUempezó a planificar la derivación de pacientes sin coronavirus a los dos hospitales privados de la capital, el del grupo Recoletas y el de la orden de San Juan de Dios. Con este último se firmó hace año y medio un convenio especial mediante el que buena parte de sus servicios se integran en la red de Sacyl, por lo que hace ya días que el HUBU empezó a remitir más operaciones de las que tiene acordadas (1.900 al año)al hospital del paseo de la Isla, para ir despejando al máximo sus instalaciones.
Al mismo tiempo, se negoció la ampliación del concierto con San Juan de Dios para poder ingresar a 90 pacientes de larga duración (diez más de lo acordado) y dejar espacio en el HUBU a las personas infectadas de SARS-CoV-2, que ayer eran ya 181 en planta y 49 en la UCI.
Sin embargo, en el plan de contingencia inicial se planteaba que las cirugías se harían en el HUBU porque tenía capacidad para ello. Así, hace ya dos semanas (antes de que se decretara el estado de alarma) se canceló toda la actividad programada y se informó de que el complejo asistencial público se dedicaría a las operaciones y consultas urgentes, además de al tratamiento de a las infecciones.
Pero la expansión del coronavirus ha sido tal que ha obligado a convertir algunos quirófanos en parte de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), para poder garantizar que si se produce un pico de ingresos de pacientes críticos por complicaciones respiratorias propias de la enfermedad del coronavirus durante este fin de semana, tengan un espacio en el que recibir la ventilación mecánica que necesitan para sobrevivir.
Por este motivo, ayer ya se concretó con la dirección de Recoletas que el personal de los servicios de Cirugía Plástica y de Traumatología empezará a operar el lunes en sus instalaciones, en las que hay una UCI con cinco puestos.
Por otra parte, a este hospital privado se han derivado ya 19 pacientes del HUBU, aprovechando que, como en toda España, el gobierno puso a Recoletas al servicio de la sanidad pública.