Vecinos unidos por el aplauso

A.S.R.
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Los vecinos de Victoria Balfé han trabado una amistad a raíz de los aplausos que alargan con bingos solidarios, fiestas temáticas o realización de vídeos colectivos y que ya planean continuar más allá del estado de alarma

Los aplausos de las ocho de la tarde se han convertido en un pozo sin fondo de historias. Cada barrio, cada calle, cada portal, cada vivienda protagoniza sus propios cuentos. Unos apuestan por sesiones discretas, pero otros, ay otros, otros ponen buena cara a la fatalidad, tiran la casa por la ventana y hacen de cada tarde un tiempo de encuentro con unos vecinos con los que antes no habían cruzado una palabra. El roce hace el cariño y, después de mes y medio, los de Victoria Balfé, en el G-3, han trabado una amistad que se traduce en una actividad extraordinaria y planes de continuar con ella cuando el confinamiento se diluya. 

Sus procesiones durante la Semana Santa, el jolgorio en cada cumpleaños, sus ‘miércoles culturales’ con conciertos de distintos instrumentos, sus aplausos con el Himno de Burgos, el de España o el del Athletic o sus fiestas temáticas del sábado noche los han hecho famosos en el resto de la ciudad, que ha conocido sus andanzas a través de las redes sociales. 

Su última iniciativa tiene un tinte solidario. Hasta el fin de la cuarentena, los domingos se llamarán dobingos. Boli, cartón y ¡bingooooo! A través de una aplicación marcan cada papeleta con el piso de cada participante, se mandan al grupo de WhatsApp que comparten y cada uno se lo imprime para ir tachando. Los números los canta Ainara Arteta a través de esa misma aplicación y, por si no se la escucha bien, se retransmite en directo por Instagram. Todo muy transparente. Tras la primera sesión, abierta y libre, pensaron que podían dar un giro solidario al juego. Y, desde el pasado domingo, cobran un euro por cada cartón y la recaudación íntegra se destina a Cruz Roja, que ya ha recibido los primeros 143 euros. 

Vecinos unidos por el aplausoVecinos unidos por el aplauso - Foto: Patricia

Los premios varían y dependen de la generosidad de los propios vecinos. El primer ganador se llevó una cesta artesanal realizada por los usuarios de la Asociación Las Calzadas y el segundo se mereció una mochila Joma, marca patrocinadora de un atleta residente en estas viviendas. 

«Se convierte en algo muy familiar. Participan padres, hijos... Se compran varios cartones por piso y en total seremos entre 40 y 50 familias», señala Arteta a modo de portavoz de los portales 10, 11, 5 y 8 de esta vía del G-3 y como encargada de este evento dentro del grupo de jóvenes que forman la comisión de festejos. 

Ideas los sobran. Ahora preparan un videoclip con la canción Madre tierra, de Chayanne. La han dividido en partes para que cada familia haga su coreografía. Otro residente, productor musical, montará la pieza completa que servirá de recuerdo de estos días. 

Capturas del vídeo que los residentes más jóvenes de Victoria Balfé grabaron el pasado domingo durante la celebración del bingo, que se repetirá todas las semanas. Capturas del vídeo que los residentes más jóvenes de Victoria Balfé grabaron el pasado domingo durante la celebración del bingo, que se repetirá todas las semanas.

Un amigo es para siempre. Esta suerte de asociación no será flor de confinamiento. Los vecinos de Victoria Balfé, sobre todo el puñado de jóvenes que mueve los hilos de las propuestas más festivas, tienen muy claro que continuarán cuando se abran las puertas de las casas. 

Adelanta Naiara que ya están pensando dónde preparar la paella que celebre este fin del encierro y que planean otras actividades más allá de los muros como rutas por la naturaleza... Se lo quieren seguir pasando bien.