"Veo con mucho temor el auge de Vox porque es una amenaza"

J.M.
-
"Veo con mucho temor el auge de Vox porque es una amenaza" - Foto: Alberto Rodrigo

Dilma Rousseff, expresidenta de Brasil, analiza en Burgos el panorama político español e internacional

Tiene una batalla personal abierta para exigir la libertad del expresidente de Brasil Lula da Silva e internacionalizar el conflicto. Y si para eso hay que visitar Burgos, pues se hace. Tras conocer ayer la Catedral, de la que se llevó un gratísimo recuerdo, Dilma Rousseff participa hoy como ponente una jornada organizada por UGT y que lleva por título ‘El diálogo social como instrumento de cohesión».
¿Cuál es el objetivo de su visita a Madrid y a Burgos?
El objetivo que tenemos es explicar por qué es necesario que  luchemos por la libertad del presidente Lula da Silva. He pedido a nuestros amigos e interlocutores en España que participen de esta iniciativa en la víspera del 7 de abril, que es cuando se cumple un año desde que entró en prisión. Es un preso político que no ha cometido ningún crimen y sobre el que no tienen ninguna prueba. Lula representa hoy algo muy importante en Brasil. Yo ya fui objeto de un golpe de estado y Brasil ha entrado en un gobierno autoritario con características de ultraderecha, de índole neofascista, que es capaz de ser sumiso a los intereses del presidente de Estados Unidos. Pero Lula representa el gran liderazgo popular. Impidieron que fuera el candidato porque hoy sería el presidente de nuestro país.
Lula tiene dos condenas de 12 años. ¿La justicia brasileña no es de fiar? ¿Por qué hay que creer más al expresidente que a los jueces?
¿Quién fue el juez que condenó a Lula y quién le impidió ser candidato a presidente? No se entiende cómo es posible que este juez acepte ser ministro de Justicia de Bolsonaro, el hombre al que benefició cuando arrestó a Lula. Está claro que en Brasil hay una justicia política y eso explica todos los conflictos.
Hace unos días el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, se reunió con Donald Trump y la sintonía entre ambos líderes pareció total. ¿Qué siente al ver esa complicidad?
Brasil, desdel el Gobierno de Lula y el mío, ha tenido siempre una política externa de respeto a todos los países. Pero ese respeto tiene que existir cuando te respetan. Bolsonaro es sumiso a Trump e incluso perjudica a la economía brasileña haciendo estas cosas. Nuestro mayor socio comercial es China y Bolsonaro, al colocarse a los pies de Estados Unidos, está perjudicando a nuestro país. También los mayores compradores de proteínas brasileñas son los árabes y como no se preocupa de las relaciones internacionales piensa en mudar la embajada brasileña en Israel a Jerusalén. Y por otra parte, nosotros nunca tratamos a los periodistas sin respeto y aquí estamos viendo actitudes de amenazas y persecución a periodistas.

También es verdad que Bolsonaro sacó  57 millones de votos...
Yo saqué 54 millones y medio. Fui mayoritaria, lo que no impidió a Bolsonaro que pidieran el ‘impeachment’. Se erige sobre los destrozos de la democracia brasileña.

¿Cómo ve el clima político en España?
Es difícil hablar con imparcialidad de un país porque no conoces todos los aspectos. Yo tengo un temor. Creo que en el mundo hay un crecimiento muy grande de la extrema derecha, por ejemplo en Alemania, donde después de la II Guerra Mundial participa por primera vez en el parlamento. Aquí, veo con mucho temor el surgimiento de Vox, porque acredito que es una gran amenaza para la gente y del que me ha chocado, como Bolsonaro y sus seguidores, que defienden el acceso a las armas Y esto no es una propuesta civilizada. No lleva a aumentar la seguridad de la gente, al contrario. Recientemente en Brasil hemos vivido por primera vez un suceso similar a los que ocurren en Estados Unidos. Dos jóvenes invadieron una escuela y mataron a niños y adolescentes. Esto es muy grave yleo en la prensa que Vox propone lo mismo. Es muy importante que ustedes tengan cuidado, porque no es bueno tener un Bolsonaro español dirigiendo España.

¿Qué opinión le merece la situación de Cataluña?
Creo que es muy delicado dar una opinión. Todas las gestiones de las comunidades han de ser respetadas. Sé también que la cuestión nacional en un país es muy relevante. Aquí hay muchas comunidades autónomas. Sería bueno que cada vez se respetaran más sus derechos, pero a la vez yo no puedo tener una posición a favor o en contra. Simpatizo con el derecho de aquellas comunidades que tienen un idioma propio y a que tengan su expresión. Pero sé que la nación es muy importante. Soy de un país que tiene 27 estados, un distrito federal y 208 millones de personas. Sé que es muy importante el respeto a la diversidad.

Usted defiende los derechos de Lula. En su caso, ¿se plantea volver a la primera línea política?
Siempre he defendido los derechos de Lula y en mi caso todos mis derechos, incluso los defendí antes del ‘impeachment’. Ahora sé que Lula está en una situación muy grave. Es un preso político. Un compañero que han tenido la importancia que ha tenido para Brasil y al que no puede dejársele en la cárcel. No liberan a Lula porque temen que sea una voz de oposición fuerte contra lo que pasa en Brasil, la pérdida de derechos de los trabajadores.

Ganaron 4 elecciones consecutivas. Da la sensación de que cuando empiezan a perderlas los resultados no son válidos o se trata de un golpe de estado.
Yo no salí del Gobierno por elecciones. Iniciaba mi segundo mandato. Ganamos 4 elecciones de forma honesta y correcta. Nunca cuando logramos menos votos hicimos un movimiento para ocupar la presidencia. Pero ellos, cuando vieron que perdían la cuarta vez, no se conformaron con los resultados y me tiraron por ‘impeachment’. ¿Dónde están los que me echaron del Gobierno? Desaparecieron.