El Rey pide unidad ante el Covid-19: "Este virus no nos vencerá"

SPC
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Felipe VI se dirige a la nación para animar a los ciudadanos a seguir luchando juntos contra el coronavirus, agradecer al personal sanitario su labor en los hospitales y mandar un mensaje de apoyo a los afectados y a los familiares de los fallecidos

Por segunda vez en su Reinado, que arrancó oficialmente en junio de 2014, Felipe VI compareció ayer ante la nación en un mensaje extraordinario, anunciado con apenas un margen de 24  horas. La anterior llegó en pleno desafío secesionista, cuando la Generalitat, liderada entonces por Carles Puigdemont, llevó su pulso contra el Estado a su punto máximo de tensión declarando una breve, ilegal y anecdótica independencia. En esta ocasión, la crisis desatada por el coronavirus, que mantiene a España en estado de alarma y con la ciudadanía confinada en sus casas para intentar superar la pandemia, llevó al Monarca a dirigirse al país para lanzar un mensaje de gratitud hacia los sanitarios, de unidad para salir de esta situación y de esperanza en que, al final, "venceremos juntos"al Covid-19.
Y es que ese objetivo de dar aliento a los españoles fue el que trufó toda la intervención televisiva del Rey, en su primera comparecencia pública tras anunciar el pasado domingo que renunciaba a la herencia personal de Don Juan Carlos, quien también por orden de su hijo, dejará de percibir la asignación que recibía de Zarzuela. Ante un panorama incierto, por lo inédito de la situación, el trasfondo del mensaje fue claro: siempre hay luz al final del túnel, aunque ahora no se vea de forma clara, con casi 14.000 contagiados y más de 550 muertos, según el balance ofrecido horas antes por el Ministerio de Sanidad. "Este virus no nos vencerá. Al contrario. Nos va a hacer más fuertes como sociedad; una sociedad más comprometida, más solidaria, más unida. Una sociedad en pie frente a cualquier adversidad", proclamó como resumen en la parte final de una intervención que, en esta ocasión y al contrario de lo habitual en sus comparecencias navideñas, no tuvo como ubicación su propio despacho. De hecho, la escenografía sorprendió por lo austera, muy acorde con la realidad que vive el país, confinado en sus hogares. Como único decorado del Salón de las Magnolias (donde se grabó) un  atril, dos banderas, la de España y la de la Unión Europea, y de fondo una palmera de interior de hojas verdes y un jarrón clásico de cerámica. 
"Estamos haciendo frente a una crisis nueva y distinta, sin precedentes, muy seria y grave, que pone en riesgo nuestra salud en cada rincón de España. Pero también, y de forma muy traumática, altera y condiciona nuestras costumbres y el desarrollo normal de nuestras vidas, el empleo y nuestras empresas; en definitiva, nuestro bienestar", señaló Felipe VI antes de unirse a la ciudadanía en el homenaje a los grandes héroes de estos momentos: los sanitarios. "Tenéis nuestra mayor admiración y respeto. Nuestro total apoyo. Sois la vanguardia de España en la lucha contra esta enfermedad, sois nuestra primera línea de defensa", remarcó el Monarca, que tuvo también palabras de agradecimiento "a todas las personas, entidades y servicios públicos, sin excepción, que están ayudando y se están sacrificando por los demás". Asimismo, quiso mandar "fuerza y ánimo -en su nombre, en el de la Reina y en de sus hijas- a tantas familias en toda España que desgraciadamente han sufrido la pérdida de alguno de sus seres queridos".


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El Jefe del Estado remarcó que "hay momentos en la Historia de los pueblos" en los que la realidad les pone a prueba "de una manera difícil, dolorosa y a veces extrema", y momentos en los que se examina "los valores de una sociedad y la capacidad misma de un Estado". Por eso, se mostró convencido de que todos los ciudadanos van a "dar ejemplo, una vez más, de responsabilidad, de sentido del deber, de civismo y humanidad, de entrega y esfuerzo y, sobre todo, de solidaridad -especialmente con los más vulnerables-, para que nadie pueda sentirse solo o desamparado". En la misma línea, recordó que, a lo largo de los años, la nación ha pasado por «situaciones muy difíciles, muy graves», pero enfatizó que, igual que las anteriores, esta también se superará, "porque España es un gran país que no se rinde ante las dificultades".
Además, como ya hicieran los líderes políticos horas antes en el Pleno extraordinario celebrado en un Congreso semivacío, Felipe VI hizo un alegato por la unidad, llamando a los ciudadanos a «dejar de lado» las diferencias y a unirse para superar la crisis "entre todos, con serenidad y confianza, pero también con decisión y energía". Y, también, emplazó a los españoles a contribuir al esfuerzo colectivo, aunque sea con "pequeñas acciones", porque lo que hay que hacer es "resistir y adaptar" los comportamientos a lo que indican las autoridades y los expertos. Con todo, reconoció que decirlo es más fácil que hacerlo, pero subrayó que es lo necesario para que todo el mundo sea "parte de la solución".
"Esta es una crisis temporal. Un paréntesis en nuestras vidas. Volveremos a la normalidad. Sin duda. Y lo haremos más temprano que tarde si no bajamos la guardia y si todos unimos nuestras fuerzas", señaló el Monarca que se mostró convencido, y así lo quiso transmitir durante toda su intervención, de que "recuperaremos la normalidad de nuestra convivencia, la vida en nuestras calles, en nuestros pueblos y ciudades; la economía, los puestos de trabajo, nuestras empresas, nuestros comercios, nuestros talleres... España recuperará su pulso, su vitalidad y su fuerza".