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Cornudilla adopta la defensa china

S.F.L.
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El centro de meditación y artes marciales Budo Sakura incorpora un área para practicar taiji quan y qi gong, de origen mandarín. El 'dojo' también dispone de una zona para ejercitar disciplinas japonesas

José Ángel Amor es el propietario del centro y maestro de ciertas disciplinas. - Foto: S.F.L.

En la tierra que antaño ocupaba el viejo mesón de Cornudilla, por el que se dejaban ver todo tipo de comerciantes en ruta hacia Cantabria, agricultores de la zona y vecinos de los pueblos de alrededor, se levantó el único centro de artes marciales de la Bureba. La pequeña localidad queda rodeada de campos de cereal y girasol, apenas dispone de un bar y para hacer la compra sus 45 vecinos deben trasladarse a otras localidades. Se trata de un lugar improbable para un espacio donde se practican en serio las artes marciales. Sin embargo, a escasos cien metros del centro de la pedanía se localiza Budo Sakura.

La pareja formada por José Ángel Amor y su mujer María son los culpables de que su casa se haya convertido en el lugar elegido por los expertos más reconocidos a nivel nacional de ciertas disciplinas de origen oriental para demostrar sus habilidades con la katana, abanicos o con su propio cuerpo. El recinto dispone de una vivienda con 14 plazas de alojamiento, de un choco y del dojo, un lugar diáfano con suelo de madera destinado a la meditación y a la práctica de artes marciales. El interior lo preside un kamiza o altar orientado al este -punto cardinal por donde sale el sol- lugar principal de las casas tradicionales japonesas. No obstante, recientemente han incorporado a este distinguido inmueble un área para ejercitar las disciplinas chinas taiji quan, para defensa personal, y el qi gong, como método para la mejora de la salud.

Lejos de lo que se pueda pensar, el objetivo del budo o artes marciales no radica en derrotar a un enemigo (aunque sus técnicas sí lo permitan), sino que se centran en el redescubrimiento propio denominado ishin denshin. «El aprendiz no absorbe directamente el conocimiento del maestro, sino que el aprendiz debe reinventarse y ejercer las prácticas para comprenderse a sí mismo hasta llegar al shin-gi-tai, estado en el que el espíritu, cuerpo y técnica son uno solo», explica el propietario del centro. Por otro lado, también resultan beneficiosas para la salud mental; «relajan y enseñan concentración y dominio enfocado en el desarrollo de la fuerza interior y ayudan al fortalecimiento y desarrollo del cuerpo», añade.

Un pequeño jardín zen proporciona la calma que buscan en Cornudilla los participantes de los cursos. Un pequeño jardín zen proporciona la calma que buscan en Cornudilla los participantes de los cursos. - Foto: S.F.L.La espiritualidad de la finca invade cada uno de sus rincones, preparados para que tanto sus propietarios como los huéspedes que por allí pasan mantengan una paz interior que implica «tener armonía y bienestar emocional, sentirse satisfecho con uno mismo a pesar de las luchas del día a día, algo que no es sencillo y que muchas de las personas que vienen con nosotros no lo tienen sencillo ya que siempre permanecen ocupados o proceden de entornos agitados», manifiesta José Ángel. Por ello, han añadido en su terreno un pequeño jardín zen con agua, que en su caso contribuye a «aumentar la creatividad que, a veces, se ve ahogada bajo tareas y obligaciones». Las personas que acudan a sus instalaciones a practicar cualquiera de las disciplinas que él mismo controla, o bien algunos de los profesores como Antonio Gutiérrez, dispondrán de un rincón donde trabajarán la concentración plena, relajarán la mente «con el objetivo de que poco a poco se abran nuevas puertas en el interior de cada uno», añade.

Eventos. Con el paso del tiempo, lo que comenzó como un proyecto destinado a impartir algunas artes marciales se ha convertido en un centro reconocido a nivel provincial al que acuden amantes del kendo, iaido, kárate, taiji quan o qi gong, de cualquier parte del país. Asimismo, Budo Sakura es uno de los pocos lugares del territorio en el que se practica tameshigiri, una disciplina en la que se usa el corte con katanas.  

Igualmente, desde el propio centro organizan distintos eventos, habitualmente dirigidos a profesionales de las artes marciales orientales, tanto en las instalaciones como en otras localidades. Para el primer fin de semana de junio (3,4 y 5), está previsto que el maestro Antonio Gutiérrez (7º DAN) imparta un curso técnico de kendo, que incluirá además de las prácticas una excursión por el Parque Natural de los Montes Obarenes. La siguiente cita se ha fijado para el 11 de junio, en la que el Lutxo Filgueira y José Ángel Amor se encargarán de trabajar el taiji quan. Los interesados en asistir deben realizar una reserva previa.