BNK presentará estudios de impacto ambiental para buscar gas en 6 pozos

A.C. / Medina de Pomar
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Imagen de los trabajos de perforación de un pozo de BNKen Polonia tras los que se desmonta la torre. - Foto: BNK

El director en España de la firma, que ultima la ubicación de estos pozos de investigación en la comarca y el entorno de Sedano, confía en superar la evaluación medioambiental

El director general de BNK España, Juan Carlos Muñoz Conde, ha anunciado que «en los próximos meses» se presentarán ante el Ministerio de Medio Ambiente y la Junta de Castilla y León los estudios de impacto ambiental correspondientes a seis pozos de investigación de gas de pizarra, comercialmente conocido como gas natural o gas metano. La compañía de capital canadiense última la documentación que precisan estos estudios, así como su localización en Las Merindades y el entorno del Valle de Sedano, dado que tres de los pozos se distribuirán por el territorio del permiso Urraca (95.000 hectáreas de Merindades) y los otros tres por el del permiso Sedano (35.000 ha.).
Muñoz Conde ha señalado que «confía plenamente en que los proyectos superarán la declaración de impacto ambiental», aunque la última palabra la tendrán las administraciones, así como los ciudadanos y corporaciones locales que podrán realizar alegaciones a los proyectos de impacto ambiental en su fase de información pública.
La compañía admite que ya ha iniciado contactos con ayuntamientos para solicitarles el alquiler de suelo público donde realizar las perforaciones, pero que en caso de que no lo consigan optarán por la compra a particulares. Por cada pozo precisan entre 1 y 2 hectáreas de suelo y un volumen total de agua en toda su existencia que puede oscilar entre 1.000 (un depósito de agua medio)y 20.000 metros cúbicos.
Según ha adelantado BNK, el proyecto plantea que los seis pozos se perforarán a 3.500 metros de profundidad, donde según los estudios realizados se encuentra la roca de pizarra. El primer paso será realizar análisis de la roca y de las distintas capas del terreno, un proceso que dura seis meses. Si los resultados auguran el hallazgo de gas, se llevará a cabo la perforación horizontal de la roca de pizarra con el fin de efectuar su fractura hidráulica mediante el inyectado a elevada presión de agua, arena y tres aditivos, cloruro de colina, butildiglicol y polietilenglicol, que suponen el 0,1% del total.
Los proyectos pueden incluir varias etapas de fractura hidráulica para romper la roca en diferentes lugares, cada una de las cuales dura unas horas y precisa 1.000 metros cúbicos de agua, según los datos de BNK. Según las mismas fuentes, el agua de retorno de los procesos de fracturación se guardará en tanques estancos, nunca en balsas, y se tratará en plantas de depuración especializadas.

Tres años de análisis

Nuevamente con los resultados obtenidos y el volumen de gas que liberen las grietas de medio milímetro que se producen en la roca de pizarra, la compañía explica que se realizarían análisis durante un periodo de uno a tres años antes de tomar una decisión sobre si solicita o no a la Administración nuevos permisos para la explotación de las existencias de gas. Preguntado sobre cuales son los planes futuros de explotación y cuántos pozos podría llegar a solicitar en caso de que hallara gas en el subsuelo de Las Merindades, el director general de BNK España afirma que eso es «imposible de determinar» todavía.
Los permisos Urraca y Sedano fueron concedidos en 2011 por el Ministerio de Industria y la Junta de Castilla y León por un periodo de cinco y cuatro años, respectivamente, por lo que acaban en los años 2015 y 2016.