La Ribera suma 59 hitos de patrimonio cultural inmaterial

I.M.L.
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Fiestas, eventos, rutas, festivales o recreaciones históricas de 19 localidades ribereñas forman parte del inventario que ha elaborado la Diputación de Burgos con 750 en toda la provincia

Fiesta romana en honor al dios Baco en Baños de Valdearados. - Foto: DB

Un reciente estudio realizado por la Diputación de Burgos ha servido para hacer un inventario del patrimonio cultural inmaterial de toda la provincia, recogiendo un total de 750 manifestaciones del más variado cariz, aunque sus autoras se han limitado a analizar 200 de los 387 municipios, centrándose en los que tienen menos de 20.000 habitantes, «que son la inmensa mayoría», apostilla Susana Izquierdo, una de las autoras.

En lo que las encargadas de realizarlo especifican que es «una primera toma de contacto», han constatado la existencia de 59 eventos de todo tipo en la Ribera del Duero que tienen la entidad suficiente para ser consideradas patrimonio cultural inmaterial. Y lejos de lo que se pueda pensar, el listado no solo incluye tradiciones de esas que se han heredado de generación en generación, sino que amplía el foco a actividades que suman menos décadas de existencia. Con este trabajo se busca, además de contar con un inventario de todas estas manifestaciones y poder conservarlas, «dar a conocer todo lo que se hace, promocionarlo y difundirlo, porque sirve de dinamizador turístico de las localidades y como nexo de unión para los vecinos», explica Izquierdo, que insiste en que «la actividad en las localidades es mucho mayor de lo que queremos ver a veces, y si alguien dice que se aburre porque no hay nada que hacer, no es cierto, siempre hay algo que ir a ver o en lo que participar, en tu pueblo o en el de al lado».

 

ACERBO RIBEREÑO

En este inventario inicial aparecen 19 localidades ribereñas con una o varias manifestaciones que tienen la entidad suficiente para ser consideradas patrimonio cultural inmaterial. Algunos municipios aparecen nombrados con una sola actividad, como es el caso de Bahabón de Esgueva, Cilleruelo de Abajo y Santibáñez de Esgueva, que comparten la romería de la Virgen de Henosa, Clunia con su festival de verano, los encuentros culturales de Gumiel de Izán, las Fiestas en honor al Nativo Ausente de La Horra, el sendero entre los despoblados de Olmedillo de Roa o la ruta románica del Esgueva en Oquillas, la de las aves en Tórtoles de Esgueva o la de los Murales en Tubilla del Lago.

En cambio hay otras localidades que registran una mayor actividad, como Caleruega, con el privilegio de Alfonso X El Sabio o la romería de Castro, Castrillo de la Vega con sus Fiestas de Santiago o la Motoabuelada, Huerta del Rey con la jornada medieval del Cid, Roa con la fiesta taurina o la recreación del ajusticiamiento de El Empecinado, Terradillos de Esgueva con la Iluminaria o las fiestas de verano, Torresandino con el juego de la tarusa o el mercado de artesanía o Villalba de Duero con los murales de aerografía. Sus manifestaciones de patrimonio cultural inmaterial son de lo más diverso: musicales, recreaciones históricas, rutas y enclaves naturales, mercadillos, concursos, romerías, recetas gastronómicas o torneos deportivos.

Las autoras (Elga Tablado, Virginia Ruiz, Begoña Albillos, Mª Fe Encinas y Susana Izquierdo) insisten en que no están todas las que son pero sí son todas las que están. Este inventario se ha realizado durante seis meses a través de búsquedas en libros, páginas web, blogs y redes sociales, comprobando la actualidad de la información en la prensa diaria «porque sois la mejor plataforma para saber qué es lo que se hace en cada pueblo», aseguraba Susana Izquierdo.