Los delitos cometidos por menores aumentan y son más graves

FERNÁN LABAJO
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El juzgado de Burgos ingresó el pasado año 242 asuntos, un 10% más que en 2018. Además, la magistrada decretó casi el doble de medidas cautelares

Los delitos cometidos por menores aumentan y son más graves - Foto: Miguel Ángel Valdivielso

Parece que fue solo un espejismo el hecho de que la delincuencia juvenil marcara mínimos históricos hace dos años. Cierto es que el Juzgado de Menores ha mantenido tradicionalmente una misma carga de trabajo si nos atenemos simplemente a los números, pero la tendencia a la baja se volteó nuevamente en 2019. Según los datos que recoge la memoria del Decanato, este órgano incoó 242 asuntos, un 10% más que el ejercicio anterior. Lo más preocupante no es un incremento que, ciertamente, no es tan elevado como para llevarse las manos a la cabeza, sino la gravedad de las infracciones. La mayoría, relacionadas con la violencia intrafamiliar y de género. 
La jueza de Menores decretó el pasado año 41 medidas cautelares (órdenes de alejamiento, de protección, internamientos...), casi el doble que en 2018 (27). Esto pone de manifiesto la gravedad de los asuntos y confirma una tendencia alcista en los últimos tiempos, cuando ya se venía notando un aumento de la denuncias por agresiones machistas. La titular, Blanca Subiñas, reconoce cierta preocupación en este aspecto, aunque también recuerda que cada vez hay mayor «conciencia social» y algunas mujeres, aunque no tengan la mayoría de edad, tienen más claro qué conductas son las que no deben tolerarse en una pareja. 
A pesar del incremento de las denuncias por violencia machista en menores, lo cierto es que no son los delitos más comunes entre los jóvenes. Tampoco todas las medidas cautelares decretadas por la magistrada fueron por asuntos relacionados por esta tipología penal, sino que también entran en juego otro tipo de agresiones, como las que protagonizan los hijos a sus propios padres. Lo cierto es que las peleas, los robos o los daños siguen siendo los principales motivos por los cuales los chavales burgaleses se sientan ante la jueza. Infracciones todas ellas que normalmente cometen en grupo y, muchas veces, de noche. 
Algo que siempre ha preocupado en el Juzgado de Menores es que haya muchos adolescentes reincidentes. Es una cuestión delicada, pues si estas conductas ilícitas no se corrigen en edades tempranas hay muchas probabilidades de que se repitan en la etapa adulta, cuando el cambio es bastante más difícil. De ahí que a veces sea muy efectivo endurecer las medidas. 
Aun así, la magistrada titular siempre se ha caracterizado por agotar todas las vías de acuerdo antes de adoptar decisiones judiciales. Cabe recordar que aproximadamente la mitad de los expedientes que ingresan terminan en conformidad. Esto no quiere decir que los menores infractores no reciban su castigo, sino que suelen ser condenados a realizar trabajos para la comunidad o convivencias en grupos educativos.
doble labor judicial. A la hora de evaluar la carga de trabajo del Juzgado de Menores, Subiñas resalta que no hay que tener en cuenta solo el número de asuntos que ingresan, sino también la disponibilidad del juez para atenderlos. Así, recuerda, «hay que estar de guardia todos los días», y una muestra de ello es el aumento de medidas cautelares. En este tipo de órganos, confluye la doble función de ser magistrada de garantías y también de enjuiciamiento. A su vez, puntualiza, «no solo dictamos sentencia, sino que también controlamos la ejecución».