200 empleados se reincorporan ya a la UBU

B.G.R.
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La mitad son investigadores y el resto personal de administración y servicios, cuyo número se prevé incrementar en otros 50 el lunes cuando los profesores puedan volver a su despacho de forma individual

La actividad en los laboratorios de Ciencias y de la Escuela Politécnica comenzó el pasado 19 de mayo. - Foto: Alberto Rodrigo

La Universidad de Burgos inició su plan de retorno a la actividad presencial laboral antes de que la provincia entrara en la fase 1. Lo hizo el pasado 19 de mayo, al flexibilizarse en algunos ámbitos como el académico las medidas de los territorios que se encontraban en el escenario 0 del proceso de desescalada, y con una tímida actividad que se centraba principalmente la apertura de laboratorios para dar continuidad a la actividad experimental, ya sea de proyectos de investigación o de contratos con empresas, así como en la reanudación del servicio de préstamo de la Biblioteca Central bajo cita previa.

Desde ese momento y hasta la fecha, se han incorporado a las instalaciones del campus 200 empleados, de los cuales 86 son investigadores y 113 personal de administración y servicios (PAS), que representan en torno al 16% del total de la plantilla. Las primeras instalaciones académicas en funcionar fueron las de la Facultad de Ciencias, a donde acuden 43 científicos, y la Escuela Politécnica del Vena y la Milanera, con 18 y cinco, respectivamente, además del Centro de Biotecnología Alimentaria (10) y el de investigación de materiales (ICCRAM), con tres. A todos ellos, se suman otros siete en Derecho, ya que el resto de dotaciones se encuentran en funcionamiento para gestiones puntuales debidamente justificadas con antelación desde el día 25 de mayo.

Toda esta actividad ha supuesto la ampliación del número de efectivos del PAS que trabaja ya de forma presencial hasta los 113 y que, además, se verá incrementado a partir del lunes si, como se espera, Burgos pasa a la segunda fase del plan de transición. Inicialmente, la institución académica prevé un incremento de esta plantilla de entre 40 o 50 personas debido a una mayor actividad en los centros dado que los profesores podrán acudir ya a sus despachos de forma escalonada y previa solicitud al responsable del mismo o del departamento, con lo que desaparecerá el permiso excepcional que se debía pedir al Vicerrectorado de Investigación para acceder a los edificios.

La UBU pronostica un «aumento importante» de la asistencia en las facultades, aunque esta cuenta con varias limitaciones. La entrada siempre será individual y a espacios no compartidos y se podrá realizar en horario de mañana, con dos franjas de 8.30 a 11 y de 11.30 a 14 horas, y una de tarde (de 15 a 18 horas), pero nunca en ambas. Tendrá también que comunicarse el trabajo que se quiere efectuar y la permanencia máxima en los espacios físicos será de tres horas. 

La entrada en el escenario 2 también traerá cambios en la Biblioteca Central, que reanudó el 19 de mayo los préstamos y devoluciones de libros bajo cita previa, sistema que sigue recomendando la UBU aunque se cambie de etapa, solo en el vestíbulo. La instalación se reabrirá para ofrecer ese mismo servicio pero con restricciones. Así, no se podrá hacer uso de las salas de estudio, ordenadores, catálogos de acceso público en línea o en fichas. Las obras serán solicitadas por los usuarios y proporcionadas por el personal del centro. Una vez consultadas o devueltas, se depositarán en un lugar apartado y separadas entre sí durante al menos catorce días. Las colecciones consideradas de libre acceso permanecerán cerradas. 

Seminarios y talleres. Será el momento también para la reanudación de actividades científicas, tales como seminarios, congresos, ferias o talleres informativos respetando siempre la distancia social de más de dos metros y con menos de 50 participantes. Por el momento, la institución académica no tiene constancia de la realización de ningún de evento de estas características, si bien todos ellos deberán contar con la autorización del Vicerrector de Investigación, al que se tendrá que comunicar tanto las fechas como los espacios solicitados o la previsión de asistencia.

En esta misma etapa comenzarán de igual forma las «actuaciones necesarias de tipo organizativo y de adaptación» de las instalaciones en las que se celebrará la Evaluación de Bachillerato para el Acceso a la Universidad (EBAU), que tendrá lugar del 1 al 3 de julio. Cabe recordar en este punto, que se ha ampliado de 4 a 8 el número de sedes (5 en la capital y 3 en la provincia) en las que se harán los exámenes. 

Esta será la única actividad docente presencial permitida hasta final de curso, junto a la realización en la fase 3 de tesis doctorales de carácter experimental y pruebas «excepcionales» de evaluación y defensa de trabajos e fin de grado o máster, que deberán será autorizados previamente. En ese último escenario del plan de desescalada y de retorno, se permitirá el acceso a los estudiantes de manera puntual para la realización de trámites administrativos y académicos.