El transporte crece lento y confía en recuperarse en verano

I.E.
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El tráfico de camiones de mercancías está al 70% de su nivel normal tras aumentar la circulación con el proceso de desescalada. Con todo, muchas empresas todavía mantienen los ERTE activos

Los camioneros esperan que la recuperación de otros sectores les dé vida. - Foto: Luis López Araico

Con el avance de la desescalada el sector del transporte va tomando velocidad de crucero, aunque el incremento de la actividad «es lento, cada semana crece, pero está costando», advierte el presidente de la patronal burgalesa, Asebutra, José Luis Olivella. No hay más que echar un vistazo a las carreteras para observar que hay bastantes más camiones que en el periodo de la hibernación, cuando el tráfico de vehículos pesados cayó a un testimonial 5% o 10%. En estos momentos el transporte de mercacías se sitúa al 70% de su nivel normal.

Resulta lógico que el sector no haya recobrado el 100% de la actividad, puesto que hay ramas de la industria que no han recuperado, ni mucho menos, la producción anterior al inicio de la pandemia. La agroalimentaria, sí, por supuesto, incluso ha incrementado su ritmo de trabajo, pero la automoción aún está lejos de alcanzar el nivel de fabricación precoronavirus. Por eso las empresas del tranporte van recuperando trabajadores, pero en muchos casos los ERTE siguen activos.

Olivella no es pesimista en cuanto a la marcha de las empresas a las que representa, pero es consciente de que depende de cómo se recupere el conjunto de la economía. En este sentido, apunta que a lo largo del verano se podría alcanzar el ritmo normal de actividad, si bien el 100% será difícil, por cuanto algunos sectores tardarán en carburar. Además, hay que tener en cuenta que en los meses de julio y agosto hay vacaciones y muchas empresas reducen su producción.

Por el momento, el presidente de la patronal no tiene noticias de que la Dirección General de Tráfico (DGT) se vaya a echar atrás en su decisión de cerrar a los camiones la N-I y la AP-1 las tardes de los domingos del verano, una decisión que criticó mucho con anterioridad a la crisis sanitaria.

La medida tiene como objetivo evitar los colapsos que se produjeron el pasado estío, el primero después de la liberalización de la autopista, que trasladó de la carretera convencional a la doble vía un gran volumen de tráfico pesado. Quizá este año, con menos movimiento por vacaciones tanto de ciudadanos españoles como extranjeros, la circulación no sea la del ejercicio anterior y no se produzcan tantos atascos.