San Pablo y Movistar se reencuentran tras muchos cambios

EFE
-
Imagen del partido en el WiZink Center, con Deon Thompson aún en el equipo burgalés. - Foto: María González

Los burgaleses quieren recuperar la buena racha de victorias y la diferencia de puntos en sus enfrentamientos con los madrileños mañana por la tarde en el Coliseum

El San Pablo Burgos recibe este domingo al Movistar Estudiantes en el encuentro correspondiente a la jornada 28 de la Liga Endesa, en un partido en el que los burgaleses quieren recuperar la buena racha de victorias y la diferencia de puntos en sus enfrentamientos con los madrileños.

En el partido de ida celebrado en el WiZink Center el conjunto estudiantil se llevó la victoria en los últimos instantes del encuentro por solo un punto de diferencia (80-79), pero desde entonces ambos equipos han cambiado mucho.

Los locales llegan a este encuentro tras una dolorosa derrota contra el Joventut de Badalona en el último instante con un triple de Nico Laprovittola. "Estas cosas son un mazazo, sobre todo en el momento, pero el equipo se ha recompuesto bien", ha indicado Epi.

El San Pablo ocupa la undécima plaza en la clasificación y la victoria es necesaria para intentar unirse en esa lucha por un puesto en la fase final. Los de Epi están a tan solo dos victorias del octavo puesto, el último que permite disputar ese tramo final de la temporada.

Por su parte, Estudiantes ganó la jornada anterior con contundencia a Cafés Candelas Breogán, pero de los últimos cinco encuentros, cuatro han sido derrotas. Es por eso que los de Josep María Berrocal necesitan puntuar en este encuentro para evitar los puestos de descenso.

Lo intentarán con la ya sabida baja de Gentile, a quien Epi ha calificado como un "jugador muy talentoso", que lleva a que Gian Clavell y Darío Brizuela tengan más minutos juntos en el campo.
"Es un equipo que juega mucho al ataque, con sistemas muy difíciles de defender", según Epi, que en esta jornada se enfrentará al quinto equipo más anotador de la liga.

Su forma de jugar y su capacidad para el uno para uno con sus jugadores exteriores le convierten en un equipo "muy difícil de defender", según el técnico burgalés.

El conjunto local llega a este encuentro con todos sus jugadores disponibles.