Los contratos firmados en Aranda caen un 60%

ADRIÁN DEL CAMPO
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La crisis del coronavirus ha desplomado los nuevos acuerdos laborales del sector servicios, que suma tres de cada cuatro ofertas de trabajo perdidas; le sigue la industria, mientras la agricultura sube y la construcción se mantiene

Una trabajadora de un hotel y un repartidor de pizza, en el centro de Aranda durante la cuarentena. - Foto: A. del Campo

Una caída del 60% de los contratos firmados en Aranda durante el recién terminado abril respecto al mismo mes del año pasado. Ese es el rotundo balance que deja la crisis del coronavirus en la contratación registrada en la capital de la Ribera. En abril de 2019, la villa alcanzó los 780 nuevos acuerdos laborales, mientras que en el mismo periodo de este año, la cifra se ha desplomado hasta los 326 convenios. Es una más de las muchas consecuencias que está dejando la crisis del coronavirus y que están teniendo especial repercusión en las actividades productivas de todo el país.

Abril es el primer mes en el que los datos del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) recogen al completo las repercusiones de la alerta sanitaria, ya que durante el anterior solo 15 días estuvieron bajo los condicionantes del estado de alarma. De esta forma, durante marzo la caída de la contratación en Aranda fue menos pronunciada. En dicho mes y en comparación con el mismo periodo del año pasado, los nuevos acuerdos de trabajo descendieron un 33,9%. Así, si en marzo de 2019 se registraron 854 contratos en la capital ribereña, en el pasado marzo de 2020, fueron 564, 290 convenios menos.

Por diferentes sectores. Como era de esperar, la merma de las ofertas de empleo se iba a notar más en los sectores que han estado paralizados durante las primeras semanas de la crisis vírica y así ha sido. Los servicios acumulan prácticamente tres de cada cuatro oportunidades laborales perdidas en Aranda. En marzo acapararon el 75,8% de los 290 contratos restados en la ciudad. En abril la relación se incrementó y sumaron el 81% de los 454 acuerdos desaparecidos. En total, en este mes y medio de estado de alarma, se han dejado de firmar 588 contratos en el sector servicios en comparación con el mismo periodo del año pasado.

Dentro del sector servicios se engloban diferentes negocios como tiendas de ropa, de electrodomésticos, aseguradoras, inmobiliarias... pero todas las miradas se dirigen a la hostelería. Su cierre obligado por ley ha repercutido en el frenazo de la contratación en un sector que representa mes a mes la mayor parte de los ofertas laborales. Se trata de una actividad muy estacional y con una alta temporalidad. El secretario comarcal de CCOO, Jorge Melero, así lo apunta: "Entiendo que mucho tiene que ver con que no se han hecho contratos en el sector servicios sobre todo ligados a la Semana Santa. Creo que el grueso de esa caída de la contratación irá por ahí, en hostelería, turismo...".

El siguiente sector más afectado en estas primeras semanas de alerta sanitaria es el industrial, que representa alrededor del 25% de la caída de la contratación. La industria de Aranda ha cerrado 181 acuerdos menos en estas fechas que en las mismas de hace un año. En marzo la reducción fue del 32,4% (241 convenios de 2019 por los 163 de 2020) y en abril el descenso llegó al 54,5% (189 por 86 contratos). En este punto, el secretario comarcal de CCOO habla de que "aunque los sectores esenciales han seguido funcionando, el resto han caído. En industria también, donde "normalmente se van haciendo contratos sobre todo para atender a picos de producción que previos al verano siempre suele haber".

Llamativo es el caso de la construcción y la agricultura, que marcan una tendencia contraria a la que cabía esperar. El primero de los dos sectores, el del ladrillo, mantiene sus niveles de contratación. Si en marzo sufrió una caída del 20%, en abril disfrutó una subida del 11%. Aquí hay que matizar que las cifras de nuevos acuerdos siempre son menores en la construcción, con apenas 30 convenios firmados al mes. Por su parte, la agricultura  no es que no haya bajado su ritmo de contratación, sino que lo ha incrementado respecto a los mismos meses del año anterior, con una subida del 14% en marzo y del 36,8% en abril, pasando de los 130 contratos de marzo y abril de 2019 a los 152 del mismo periodo del actual 2020.

Mayo siempre es una época positiva para la contratación en la capital ribereña. Históricamente en este mes se producen dos grandes incrementos: uno en la agricultura  por la poda en verde y otro en los servicios por la aparición de las primeras terrazas. Ahora mismo, esos buenos datos también se ven condicionados por el coronavirus. Melero afirma que el aumento se notará en el campo, donde las labores tienen que realizarse, pero no así en la hostelería.