5 CIT se 'rebelan' por la falta de ayudas de la Diputación

I.P.
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En un escrito remitido al presidente Rico demandan un trato similar a otras asociaciones y sugieren la firma de un convenio u otra fórmula para poder acceder a subvenciones a las que ahora no pueden optar

Gustavo Peña, Claudio García y Héctor Valdivielso son los tres trabajadores del Centro de Iniciativas Turísticas de Lerma, que sigue cerrado al público. - Foto: Miguel Ángel de la Cruz

Son los cinco centros de iniciativas turísticas más activos de la provincia, pero sienten que no se reconoce ni valora la labor de promoción y dinamización turística y cultural que llevan a cabo en las localidades donde están implantados. Los CIT de Covarrubias, Lerma, Espinosa de los Monteros, Medina y Atapuerca, que ante esta falta de reconocimiento y la crítica situación por la que atraviesan este difícil año, han unido esfuerzos y hace un mes remitieron cada uno un escrito similar al presidente de la Diputación demandando que desde la institución provincial se posibilite que accedan a alguna línea de ayudas o subvención en materia de turismo al igual que se convocan o conceden a otros sectores, entidades o asociaciones que llevan a cabo actividades promocionales y servicios de información turística u organización de eventos y actos en ese sector. 

Recuerdan en el texto que los centros de iniciativas turísticas trabajan desde que se constituyeron fomentando, promoviendo y organizando actividades en sus municipios. En este sentido, los cinco centros consideran que están siendo discriminados respecto a otras entidades teniendo en cuenta, subrayan, «que tienen una destacadísima labor, activando la creación de riqueza como sector básico de servicios, difunden el medio en el que están situados, fomentan el emprendimiento y mejoran la empleabilidad del territorio en el sector turístico, clave de la provincia», explican en la misiva a César Rico, aún sin respuesta.

Si bien los centros de iniciativas turísticas son entidades jurídicas sin ánimo de lucro, reconoce el presidente del de Covarrubias, Joaquín Serna, éste incide en que desempeñan un papel fundamental en el medio rural «contribuyendo a un ejercicio activo de la ciudadanía y la consolidación de una democracia avanzada, representando los intereses turísticos de cada territorio», recordando además que están declaradas entidades de utilidad pública. De ahí, añade, que consideren que deben estar respaldadas por la Diputación, a través de Sodebur, sociedad que ha asumido las competencias del turismo en el ámbito provincial, y pide que se apoye económicamente, bien con la firma de un convenio, ayuda o subvención, «la importante labor turística que realizan». 

Serna recuerda que el CIT de Covarrubias es uno de los más activos de Castilla y León, y relata la lista de eventos que organiza en la villa, entre ellos la Fiesta de la Matanza, el canicross, la Pasión Viviente, el Descenso del Arlanza, Vinos con historia, el mercado medieval... y apunta que apenas han recibido alguna ayuda para la matanza desde el Servicio Provincial de Agricultura. El CIT se financia gracias a los socios, entre los que están el sector de la hostelería, comercios y particulares, unos 150 en total.

También en Lerma, el CIT, que gestiona además la Oficina de Turismo, es el motor dinamizador de la villa, como recuerdan Claudio García, uno de sus tres trabajadores. El proyecto Lerma bajo tus pies, rutas teatralizadas nocturnas, visitas guiadas, conciertos barrocos y colaboración con otras asociaciones locales son las que programan para dinamizan la actividad cultural de la villa. De alguna de estas actividades y de aportaciones de sus socios, unos 170, se sustenta. 

Como Serna, Claudio entiende que impulsan las actividades culturales y turísticas de los municipios pequeños y se echa en falta la colaboración de las instituciones, por lo que pide más reconocimiento y ayudas, al tiempo que se queja de no poder optar a ayudas a las que sí pueden hacerlo otras asociaciones. El CIT lermeño sí cuenta con una subvención del Ayuntamiento de la villa ducal como el resto de asociaciones locales. 

En este sentido también destaca las dificultades de este año, en el que se han tenido que suspender muchas actividades por el estado de alerta. En estos momentos, el centro lermeño sigue cerrado y esperan poder abrir a partir del 19 de junio si se restablece el tráfico ya entre provincias.

Rodolfo Gutiérrez es el presidente del CIT de Espinosa de los Monteros que durante dos décadas largas también llevaba la Oficina de Turismo que ahora negocian con el Ayuntamiento volver a retomar, ya que además el único guía turístico habilitado de la localidad es miembro del CIT y podría encargarse de esa tarea, que iría unido a la cesión del local para ambas entidades. En Espinosa organiza actividades dinamizadoras, entre ellas, conciertos en el campo, concentración de coches o la Fiesta del Ordeño, aunque asume que en los últimos años la falta de recursos ha paralizado bastante las mismas. Gutiérrez echa en falta que se sume al CIT el sector de la hostelería y reconoce que la ayuda de la Diputación «nos vendría bien para relanzar las actividades», añade.

Atapuerca, el más joven. De los estos centros, el de Atapuerca es el más joven, con apenas dos años de vida, explica Ignacio Martínez, que recalca que, al contrario que en Burgos, los CIT de Palencia y Valladolid reciben ayuda de sus respectivas diputaciones.

Martínez recrimina que en el caso de Burgos, ni Sodebur ni del área de Cultura de la institución apuestan por estos centros y les cierran la posibilidad a cualquier tipo de ayudas, «aunque somos generadores de empleo y dinamizadores culturales y turísticos», y recuerda que para las asociaciones culturales sí hay convocatorias de ayudas, por lo que piden un trato igual.