Las víctimas invisibles

R.P.B.
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El libro 'Heridos y olvidados. Los supervivientes del terrorismo en España', primera investigación que cuantifica los lesionados en atentados, revela que el atentado contra la casa cuartel de Burgos es el segundo con más heridos, después del 11-M

Estado de la casa cuartel tras el salvaje atentado - Foto: Alberto Rodrigo

Son víctimas, pero acaso las más invisibles. Y esto constituye un sinsentido, una suerte de injusticia, como si no haber muerto no les confiriera esa categoría, ese reconocimiento de víctimas. De ahí que el libro Heridos y olvidados. Los supervivientes del terrorismo en España, escrito por María Jiménez Ramos y Javier Marrodán Ciordia, promovido por el Centro Memorial de Víctimas del Terrorismo y editado por La Esfera de los Libros, sea un reivindicación de esa legión de heridos que ha dejado el terrorismo durante décadas. Los heridos por el terrorismo en España han sido durante años las víctimas invisibles de un fenómeno que ha marcado la historia reciente del país. ETA, el terrorismo yihadista o la violencia con fines políticos perpetrada por un amplio abanico de organizaciones han dejado un saldo de supervivientes obligados a convivir el resto de sus vidas con las secuelas de los atentados. Porque, como afirma Florencio Domínguez en el prólogo, "nada es igual después de un atentado. No se vuelve a la casilla de salida como si nada hubiera pasado. A veces, solamente el mero recuerdo se convierte en un motivo de sufrimiento".


La Administración ha reconocido la condición de herido en atentado terrorista a 4.808 personas en los últimos cincuenta años. La mayoría, un total de 4.696, sufrieron lesiones en ataques perpetrados entre los años 1963 y 2015 en España y 112 en otros países. Los atentados cometidos por diferentes grupos terroristas han dejado 201 heridos en Castilla y León entre 1977 y 2010. Burgos lidera un triste ránking: el de ser la provincia de la región más azotada en este sentido, como revela este libro: acumula 187, lo que supone el 93 por ciento de los registrados en la Comunidad. Los heridos restantes se distribuyen de esta manera: 4 en Salamanca, 4 en Valladolid, 2 en León, 2 en Soria, 1 en Segovia y 1 en Zamora. Ávila y Palencia no han sido escenario de atentados con heridos reconocidos. ETA es con enorme diferencia el grupo terrorista que ha producido más víctimas heridas en Castilla y León. La banda terrorista suma 194. El 95 por ciento son de Burgos: un total de 186, de las cuáles 164 lo fueron como consecuencia del atentado contra la casa-cuartel de la capital en 2009.


De los datos aportados por este libro sobre víctimas de Castilla y León llama especialmente la atención el caso de Burgos. La provincia figura entre las cinco de España con mayor número de heridos. Y la gran mayoría hay que encontrarlos en el atentado con furgoneta-bomba que la banda terrorista ETA perpetró contra la casa-cuartel de la avenida de Cantabria, en la madrugada del 29 de julio de 2009, que es el segundo que más heridos ha causado en España después de los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid. El resultado de la explosión de una potente bomba de 700 kilos de amonal contra el edificio de 14 plantas en cuyo interior pernoctaban 117 personas (41 de ellas niños) fue de 164 heridos.


Los otros atentados con heridos registrados en Burgos fueron en octubre de 1983, cuando un guardia civil resultó gravemente herido tras estallar una bomba compuesta por 12 kilos de goma 2 en las inmediaciones de la Comandancia de la Guardia Civil de la capital burgalesa; y en 1990, cuando un coche-bomba explotó junto al edificio de la comisaría de Burgos causando heridas a varias personas y numerosos destrozos materiales.


El Ayuntamiento de la capital castellana calculó que se habían visto afectadas por los cuantiosos daños materiales de la explosión entre 400 y 500 personas. El Ministerio del Interior ha reconocido de manera oficial a 164 personas heridas de distinta consideración. De ellas, 142 no presentaban lesiones invalidantes, pero sí las 22 restantes, a las que se les detectó algún tipo de incapacidad: permanente para 19, temporal para 2 y absoluta para 1. De acuerdo con la Sentencia número 29/2013 del Juzgado Central de Instrucción número 4 de la Audiencia Nacional, al menos una decena de damnificados tienen reconocida una incapacidad superior al 25 por ciento. Predominaban los trastornos ansioso-depresivos y la hipoacusia. Entre los menores heridos hubo trastornos que precisaron tratamiento psicológico. Asimismo, hubo 29 menores de edad en el grupo de heridos, entre ellos un bebé que apenas superaba los cuarenta días y que sufrió lesiones que tardaron en curar dos semanas.


Heridos y olvidados también se ocupa de los secuestrados, a los que la Administración reconoce la categoría de heridos. Han sido reconocidas como tal 14 personas víctimas de secuestros, entre las que se encuentra el exfuncionario de prisiones burgalés José Antonio Ortega Lara, sometido por ETA a 532 días de cautiverio y tortura en un habitáculo excavado en el subsuelo de una nave industrial de Mondragón. Tras su liberación por la Guardia Civil, se le reconoció una incapacidad permanente absoluta.