Del febrero más cálido al desapacible inicio de marzo

H.J.
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Una media mensual de 7,6 grados, tres y medio por encima de lo considerado por la AEMET como propio para el observatorio de Burgos, destrona por una décima el récord anterior que databa del año 1990

Sobre estas líneas, el termómetro de la plaza del Cid al mediodía del pasado viernes. Abajo, la última nevada que data del 21 de enero. - Foto: Jesús J. Matías

Febrero de 2020 pasará a los anales de la meteorología burgalesa. Desde 1944, cuando empezaron a tomarse los primeros registros oficiales, nunca se había alcanzado una temperatura media tan alta para el segundo mes del año como la que acabamos de vivir. Marzo, por el contrario, ha llegado con fuerza, y en tres días ya ha hecho gala de su fama de mes ventoso y desapacible, con rachas de más de 120 kilómetros por hora en la provincia que han provocado multitud de incidencias.  

Volviendo a febrero, los datos publicados a lo largo de todo el mes por el observatorio de la Agencia Estatal de Meteorología, que se ubica en el aeropuerto, arrojan un valor de las temperaturas medias diarias de 7,6 grados centígrados, lo que por una sola décima permite superar el anterior récord que databa de febrero de 1990, hace ya tres décadas.

La cifra es extraordinariamente alta para esta época del año y suponen 3,5 grados por encima de lo que se considera como un valor normal en Burgos, que debería haber sido de 4,1 grados. A ello han contribuido tanto algunas noches extrañamente templadas como mediodías más propios de abril o incluso de mayo.

Su consecuencia más visible ha sido la aparición de los primeros insectos y la floración de muchos árboles, cuyos brotes correrán serio peligro en cuanto regresen las heladas o los días nuevamente invernales que se esperan para esta próxima semana.

El mes nos ha dejado una única jornada por encima de los 20 grados. Fue la del domingo 23, cuando se marcaron 20,3 que pese a ser espléndidos no lograron batir los 22,4 del 27 de febrero de 1960. Los termómetros también subieron de los 15 grados el día 3 y el día 20, cuando lo considerado propio de Burgos en febrero son unos modestos 9 de máxima. Curiosamente, solo tres días en todo el mes se han quedado por debajo de ese dato, lo que incide en la anormalidad de estas últimas 29 jornadas.

Si cálidas han sido las máximas, también se han registrado algunas madrugadas sorprendentemente altas. De hecho febrero se estrenó batiendo un récord histórico que fue la mínima más alta desde que hay registros, con los 10 grados del día 1 que batieron la anterior efeméride de 1983. 

Ha habido una decena de noches con heladas, lo cual es una cifra muy inferior a las 17 que hubieran sido normales, pero aún así se han registrado valores reseñables como los más de 4 bajo cero que dejaron las noches del 19 y el 22. Nada que ver, en cualquier caso, con los -17.6 que se padecieron el 22 de febrero de 1948.