Burgos pugna con León para acoger una escuela de mecánicos

H.J.
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La empresa FlyBy, que comenzó a impartir en Villafría formación de pilotos en noviembre, baraja el viejo aeródromo de la capital burgalesa como sede de una nueva actividad

Álex Álvarez, máximo responsable de la empresa, junto al alcalde en el mes de noviembre - Foto: VALDIVIELSO

No solo se han animado a comprar dos avionetas nuevas para ampliar su actividad en cuanto se lo permita la pandemia. Mientras múltiples sectores de sectores están haciendo previsiones a la baja y recortando sus inversiones, ellos siguen planteándose nuevos proyectos demostrando su sorprendente nivel de optimismo. FlyBySchool, la empresa que puso en marcha una escuela de pilotos de aviación a finales de 2019 en Villafría, baraja Burgos para ubicar otra iniciativa de formación, en este caso dirigida a mecánicos de la aviación.
Álex Álvarez, responsable de FlyBy, confirma que la capital burgalesa es, junto a León, una de las alternativas. La escuela de pilotos ya opera en ambas ubicaciones, puesto que aquí desarrolla las clases prácticas de vuelos y en la ciudad leonesa tiene un simulador de vuelo, y mantiene su apuesta por una de ellas para la escuela de mecánicos.
"Ambas son las principales opciones", explica Álvarez, quien apunta que en el caso burgalés necesitarían "ampliar las instalaciones que ya tenemos en el aeropuerto" y su objetivo es utilizar la parte abandonada del viejo aeródromo, el que durante décadas funcionó al pie de la N-I.
Con la construcción de una nueva pista y una nueva terminal en 2008, AENA dejó sin uso tanto los edificios como la pista auxiliar que a su vez se comunica con los hangares. A los edificios antiguos se accede desde la carretera de Irún en lugar de hacerlo desde la carretera de Logroño, como ocurre con la infraestructura moderna que la desbancó.
BUENA DISPOSICIÓN. Por eso, dado que siguen vacías, FlyBy quiere resucitar estas dependencias en las que hay cientos de metros cuadrados desaprovechados. Para ello están ya en conversaciones con el organismo dependiente del Ministerio de Fomento y subraya la buena disposición mostrada desde la dirección del aeropuerto burgalés, de la que asegura que siempre han recibido facilidades desde que se interesaron por su implantación en la ciudad, pero admite comprensivo que a raíz de la crisis del coronavirus la respuesta puede ralentizarse.
Al mismo tiempo, las expectativas de crecimiento que la propia empresa tenía para este año 2020 deberán ser recalculadas a la baja, aunque Álvarez no deja de pensar a largo plazo a la vista de los resultados que ya habían logrado en los meses precedentes.

Crecimiento truncado por la emergencia sanitaria. La escuela de pilotos de Villafría aterrizó en el mes de noviembre con medio centenar de alumnos y tenía previsto llegar a duplicar esta la cifra justo cuando la crisis sanitaria les obligó a cancelar las clases presenciales y derivar su formación al modo online, suspendiendo al mismo tiempo las prácticas de vuelo.
La mayor parte de los alumnos ha regresado a sus países de origen (muchos de Oriente Medio y Asia, que pagan notables cantidades como inversión profesional de futuro) aunque unos pocos se han quedado en Burgos y permanecen alojados en pisos alquilados o residencias de estudiantes.
Para el momento que se puedan retomar las clases FlyBy ya anunció que adoptará las medidas de seguridad de la "nueva normalidad", con controles sanitarios a sus alumnos y profesores, además de distanciamiento en las aulas.