Nuevo récord de días de lluvia para un mes de abril

H.J.
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El que está a punto de acabar será el cuarto mes del año con más jornadas de precipitación desde que hay registros oficiales en Burgos, tras batir la cifra de 20 que databa del año 2012

Una mujer camina con paraguas y ataviada con una mascarilla por las calles de la capital burgalesa - Foto: Christian Castrillo

"En el mes de abril, toda el agua cabe en un barril, pero si el barril está desfondado, todo el mundo está anegado". El refranero, siempre al rescate de los tópicos meteorológicos, también tiene un recurso válido para definir este mes que despediremos dentro de unos días, al menos en lo que respecta a lo sucedido en los cielos de la capital burgalesa. Normalmente cae con frecuencia, pero no en demasiadas cantidades.
Este frente que nos cruza desde el viernes y que se prolongará hasta las puertas de mayo permitirá consolidarlo como el abril con mayor número de días lluviosos desde que se tienen registros. Por el momento ya van 23 jornadas con una precipitación superior a 0,1 litros (criterio que se considera como "apreciable") y las previsiones meteorológicas apuntan a varias más hasta que pasemos página en el calendario.
Casi nadie se ha enterado demasiado de este tiempo, para bien o para mal, por la obligación de estar confinado que ha dejado el interés por la previsión meteorológica en un segundo plano, pero con esto se acaba de romper el récord que hasta el momento ostentaba el año 2012 para un abril, pues en aquel momento se registraron en Villafría 20 jornadas de paraguas. No ha habido otro con más desde que comenzaron a recabarse datos oficiales en el aeropuerto burgalés, allá por 1944-
mucha agua pero repartida. Pese a la fama de sus aguas mil, el cuarto mes del año queda lejos, en cualquier caso, de ser el que normalmente deja más precipitación sobre el entorno de Burgos capital. El mes con más jornadas mojadas fue diciembre de 1978, cuando se llegó a 26. Tal y como explica Jesús Gordaliza, jefe de Predicción y Vigilancia de la Agencia Estatal de Meteorología en Castilla y León, precisamente el cierre de cada ejercicio es el que registra normalmente mayores precipitaciones "seguido de mayo, abril, octubre y noviembre".
También, y salvo sorpresa en forma de diluvio durante lo poco que queda hasta mayo, la cifra histórica de más días de precipitación no vendrá acompañada de unas cantidades excepcionales. Los registros oficiales constatan que muchas jornadas han sido casi testimoniales, en forma de chaparrones habitualmente vespertinos, pero lo que cuenta es que en gran parte de ellos el cielo ha sido generoso.
Lo considerado como ‘normal’ para Burgos se sitúa en los 61,3 litros por metro cuadrado, una cifra que se superará con creces en esta ocasión puesto que de momento hemos saltado la barrera de los 100 litros pero salvo que alguna tormenta intensa lo desmienta en los próximos días no llegaremos a los 164,3 que dejó el espectacular abril de 1988.