Un badén para salvar el río Bañuelos con tractores

I.M.L.
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Esta solución se estudia para comunicar las 1.500 hectáreas que quedaron 'atrapadas' entre la ronda y las carreteras BU-910 y BU-925, evitando así que los tractores se sumen al tráfico

Un badén para salvar el río Bañuelos con tractores

Varios escritos, reuniones y hasta una proposición no de ley aprobada en las Cortes de Castilla y León han sido necesarias para que los agricultores que labran los terrenos ubicados entre las carreteras BU-910, que comunica Aranda con Caleruega, y la BU-925, que es la que va hacia Peñaranda de Duero, puedan ver más cerca la solución para discurrir por estos terrenos sin tener que incorporarse al tráfico de estas vías. Un recorrido que hasta 2010 hacían a través de un camino agropecuario que salvaba el río Bañuelos con una plataforma y que hace casi nueve años se eliminaba a causa de la construcción de la ronda.

El Servicio Territorial de Agricultura de la Junta de Castilla y León en Burgos ha encargado un estudio hidrológico para fijar el punto idóneo en el que construir una estructura que permita a los vehículos agrícolas atravesar el cauce del afluente del Duero. «Lo que se pretende hacer es un badén inundable, no un puente como el que tiene la propia ronda; es decir, una estructura que cada diez años, por ejemplo, se pueda inundar dos días un invierno, algo que para el tránsito de agricultores no pasa nada, porque cuando hay esas grandes lluvias los agricultores no salen, no les afectaría», explica Juan José Busto, jefe del Servicio Territorial de Agricultura de la Junta, que reconoce que esta solución es idónea para todos porque «mejoraría la seguridad en las carreteras porque evitaríamos que el tráfico de maquinaria agrícola vaya por las carreteras sino por los caminos», insistiendo en que esta inversión es necesaria tanto para agilizar el tránsito de los agricultores con sus vehículos pesados como para eliminar de esas carreteras comarcales los tractores.

El estudio que se está realizando se espera que concluya en un plazo máximo de dos semanas, para remitírselo después a la Confederación Hidrográfica del Duero, que es el organismo que tiene que dar el visto bueno definitivo a la sección del cauce que se escoja para poner el badén.

Completado ese trámite, se tendrá que encargar la redacción del proyecto y, a continuación, la ejecución de la obra, contrataciones que dependen directamente de la Consejería de Agricultura y Ganadería de la Junta. «Esperamos tener este verano el proyecto y luego, depende de la agilidad en contratar, lo ideal sería hacer la obra en otoño», adelanta Busto, que aclara que todo dependerá de la agilidad en la tramitación y de la disponibilidad presupuestaria, «pero entiendo que no tiene que haber problemas porque no va a ser una cantidad importante», puntualiza.