La batalla del senado

SPC
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La batalla del senado - Foto: EUROPA PRESS

La nueva Cámara Alta que resulte de las urnas cobra especial protagonismo por su papel para autorizar otro 155 en Cataluña

La aplicación del artículo 155 de la Constitución en Cataluña por parte del Senado hace que el resultado electoral del próximo 28 abril en esta Cámara tenga un interés nuevo, ya que si el próximo Gobierno quiere tomar medidas de intervención de la autonomía, necesitará que se las apruebe la mayoría absoluta de este órgano. Además, su papel es decisivo también para aprobar anualmente el llamado techo de gasto, los límites de gasto con los que el Ejecutivo tendrá que elaborar los Presupuesto del Estado. Así, si la mayoría del Senado es distinta a la del Gobierno, como ha ocurrido con el actual Gabinete socialista, puede ser utilizada para dilatar tramitaciones, crear comisiones de investigación o endurecer el control al Ejecutivo, entre otras medidas, pero no tiene mayor trascendencia legislativa.
Los ciudadanos eligen el próximo 28 de abril a 208 de los 265 miembros de la Cámara Alta de la nueva legislatura, ya que el resto son los designan los parlamentos regionales. Según el sistema electoral, todas las provincias cuentan con el mismo número de representantes (salvo las islas, Ceuta y Melilla) al margen de su tamaño. De esta manera, Madrid y Barcelona eligen, mediante un sistema de listas abiertas, a cuatro representantes al igual que lo hacen Soria o Teruel. Sin embargo, esta libertad de elección no se suele utilizar, ya que los electores suelen señalar en la papeleta a todos los candidatos de un mismo partido. Por ello, la formación más votada se suele llevar tres escaños y la segunda, uno. Es decir, solo dos fuerzas se distribuyen los senadores y hasta la fecha, en la mayoría de casos, han sido PP y PSOE.
Derecha fragmentada. De cara a las próximas elecciones, los dos partidos más fuertes en el Congreso serán los que se llevarán probablemente el gato al agua en la Cámara Alta. No obstante, está por ver si ese 3+1 será un PP-PSOE, como en las últimas legislaturas, o al revés.