El Ayuntamiento destinará el superávit a reducir deuda

R.C.
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El balance anual arroja un saldo positivo de 415.000 euros que la administración local dedicará a pagar parte de los 17 millones de euros que adeuda

El Ayuntamiento destinará el superávit a reducir deuda - Foto: Raúl Canales

El Ayuntamiento destinará el superávit del último ejercicio a la amortización de deuda. Las cuentas municipales arrojaron un balance positivo de 415.000 euros que servirán para ir pagando parte de los 17,6 millones pendientes con los bancos.
Aunque la cifra puede parecer elevada, la realidad es que la economía de la administración local goza de un buen estado de salud ya que dicha cantidad representa un 57% de los derechos netos liquidados cuando la legislación fija en un 110% el límite máximo de endeudamiento. Es decir que la deuda actual del Ayuntamiento equivale solo a la mitad de sus ingresos anuales, un dato que no solo permite cumplir holgadamente con los parámetros exigidos por el Ministerio de Hacienda sino que otorga estabilidad presupuestaria.

Las previsiones del equipo de gobierno apuntan a pedir durante 2019 otros 3,3 millones de crédito para acometer diferentes inversiones, pero no solo se espera devolver íntegramente dicha cifra a lo largo del curso, sino que el objetivo es adelantar liquidación de deuda para llegar a diciembre con poco más de 14 millones de pasivo.

Por este motivo, a pesar de que desde parte de la oposición se reprocha al equipo de gobierno que parte del superávit se podía haber destinado a otras finalidades como se ha hecho otros años «en lugar de priorizar la deuda sobre el gasto social», el PSOE ha optado por continuar con la política seguida durante toda la legislatura de «devolver algo más de lo que pedimos para no tensar el endeudamiento», asegura la concejala Laura Torres.
Durante el debate plenario los portavoces de Ganemos e Izquierda Unida criticaron además que no se hubiera consultado previamente con el resto de formaciones el destino del dinero ya que la  normativa también permite gastar el superávit en inversiones financieramente sostenibles, pero Torres recuerda que cuando se aprobó el presupuesto ya se contemplaba que esta cantidad fuera íntegramente a la amortización de deuda.
En realidad el resultado contable del pasado año arrojó una diferencia favorable entre ingresos y gastos de casi dos millones de euros, pero de esa cantidad no se puede disponer en su totalidad debido a que la normativa exige aplicar los ajustes establecidos por el Sistema Europeo Contable y restar asimismo las cantidades comprometidas por otras administraciones pero que todavía no se han cobrado, correspondientes a transferencias del Estado o el ARU. Así el superávit final, descontando lo que al cierre del ejercicio estaba pendiente de ingresarse, se queda en 415.000 euros.

«El Ministerio considera solventes a las administraciones que se endeudan el doble de lo que lo hacemos nosotros, así que estamos muy bien», remarca la concejala socialista. Por este motivo la ciudad no tendría problemas si quisiera pedir más préstamo para acometer más proyectos y obras.

Sin embargo para este ejercicio se solicitará a los bancos 3,3 millones, una cantidad similar a la que se viene manejando durante toda la legislatura aunque Torres admite que si hubiese voluntad de hacerlo, se podría hasta duplicar sin necesidad de contar con la autorización del Ministerio debido al buen estado financiero del Ayuntamiento en base al cumplimiento de la Ley de Sostenibilidad. De hecho durante la última etapa de Fernando Campo al frente de la corporación ya se solicitaron más de seis millones. «Adaptamos el préstamo a las necesidades siempre en función de las propuestas que queremos ejecutar y lo que suman esas partidas», sostiene.

Al margen del superávit, en las próximas semanas el equipo de gobierno liquidará también el remanente de Tesorería, cantidad que si podría destinarse a inversiones.