No habrá barras pero sí rebajas en la tasa de terrazas

S.F.L.
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El Ayuntamiento de Briviesca no contempla la ubicación de dichas instalaciones porque no garantizan la seguridad de los vecinos pero estudia cortar vías al tráfico para colocar las mesas

Los establecimientos hosteleros con menos capacidad para sacar terrazas a la calle se ubican en Marqués de Torresoto. - Foto: DB

El equipo de gobierno de Briviesca estudia la posibilidad de reducir la tasa de terrazas a los propietarios de los establecimientos pero no aceptará la instalación de barras portátiles en la calle. Tras la primera reunión mantenida entre el alcalde de la localidad, Álvaro Morales, la concejala de Festejos, Alba Ezquerro, y la  Agrupación de Bares y Restaurantes de Briviesca (ABRB) la semana pasada, en la que se trató el plan de medidas económicas y funcionales excepcionales para la reapertura de los negocios de hostelería en la ciudad, pocas conclusiones pudieron tomarse.

El portavoz del grupo asegura que «no han encontrado voluntad ni disposición por parte del Consistorio para apoyar verdaderamente al sector hostelero de la ciudad». Sin embargo, el regidor de la capital burebana manifiesta que el Ayuntamiento «no quiere precipitarse para realizar las cosas y que actualmente se encuentra barajando las posibilidades existentes».

En cuanto a la reducción de la carga impositiva de las tasas de terrazas, basuras, residuos, IBI o agua que la agrupación solicitó en el documento presentado y firmado por 36 de los 41 establecimientos hosteleros de Briviesca, Morales declara que las medidas que se tomen tienen que ser «lo más justas posibles para todos los vecinos. No puedo eximir del IBI a un bar y no a una persona que haya perdido su trabajo», expone.

Sobre la cuantía a cobrar por la colocación de mesas y sillas en la vía pública de la ciudad no hay nada decidido y la corporación tratará el asunto primero en una comisión y a continuación se aprobará en un pleno. Adelanta que «no se eliminará del todo» porque para ello habría que redactar una nueva ordenanza y aprobarla para llevarla a cabo. Asimismo, nos «resultaría muy complicado controlar el número de mobiliario que se podría instalar. Posiblemente se ejecute una reducción pero el porcentaje aún está por definir», añade el primer edil. Por el momento, la administración local no aclara la superficie a ocupar por cada terraza o el número de mesas que se podrá colocar pero en las próximas semanas dispondrán de una respuesta a todas las dudas referentes a la situación de estas empresas.

Igualmente, el regidor manifiesta de manera tajante que algunos de las propuestas presentadas por ABRB quedan «descartadas» al no tratarse de competencias municipales, como el cobro de algunos impuestos o los horarios de apertura y cierre de estos locales, que los marca la Junta. El Consistorio equipara a la hostelería con el resto de comercios y no pretende hacer diferencias ni agravios comparativos pese a que la situación de los hosteleros sea «más dificultosa que la de otros sectores», alegan fuentes de la agrupación de hosteleros.

Otra de las medidas que incluía el escrito entregado por los empresarios correspondía a la opción de que el Ayuntamiento permitiese la instalación de barras en el exterior de los bares y restaurantes, un asunto que el primer edil considera «totalmente inviable» y defiende su postura apuntando que se trata de un hecho contrario a lo que hay que hacer. «Los bares permanecen cerrados para evitar que la gente se aglutine en ellos y si se ubican barras al aire libre acabarían llenándose de gente. Pretendemos dar todo tipo de facilidades a los empresarios pero no saltándonos las normas», afirma.

La propuesta de cerrar al tránsito de vehículos las calles Duque de Frías con Justo Cantón Salazar y Marqués de Torresoto los fines de semana, en principio desde las 14 horas del sábado hasta las 22 del domingo, con el fin de que los establecimientos hosteleros de la zona -que son los que cuentan con menor espacio para situar las terrazas- lo hagan en medio de la víano la consideran descabellada y la valorarán.

Desde la agrupación solicitan que el equipo de gobierno  «replanté su posición así como las medidas previstas a adoptar y presenten alternativas con calado económico» para los empresarios porque si no muchos establecimientos no volverán a abrir sus puertas, lo que implicará la destrucción de empleo y la degradación del ambiente y la vida social de la ciudad.

Apoyo al comercio local. Briviesca respiraba de manera holgada en los últimos tiempos pese a que la crisis de 2008 golpease sin escrúpulos en la economía de los ciudadanos y se llevase por delante la vida de muchas empresas y pequeños comercios. Aún no se había recuperado del todo cuando todo ha vuelto a saltar por los aires debido a la crisis originada por la pandemia del coronavirus, que ha provocado que la lista de parados en la comarca burebana se incremente, alcanzando las 801 personas desempleadas.

Muchas de las que han perdido su trabajo pertenecen al sector servicios, dan vida a pequeñas empresas o trabajaban en los comercios de la ciudad. Por ello, el alcalde de la capital burebana, Álvaro Morales, ha explicado que su equipo de gobierno ya está preparando un plan de apoyo al comercio local, que se activará una vez que la emergencia sanitaria vaya desactivándose y los establecimientos puedan volver a abrir sus puertas.

El regidor muestra el amparo a este colectivo y asegura que barajan varias medidas económicas que irán destinadas a los comercios damnificados aunque aún se encuentran en fase de estudio.