La Ribera del Duero abarca el 86% de las nuevas viñas

P. Velasco
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En total se han concedido 708,5 hectáreas en Castilla y León que se pondrán plantar hasta 2022, una cifra que se ha visto condicionada por la decisión de Rueda de limitar su crecimiento

Viñedos de una de las bodegas de la Ribera del Duero, la denominación que más va a crecer en los próximos años en superficie. - Foto: Miriam Chacon (Ical)

El ‘boom’ de las bodegas en la Comunidad parece no tener fin. De momento, el sector sigue en auge y no deja de crecer. Prueba de ello son las de 650 empresas vitivinícolas que se mantienen en la región, casi 300 de ellas amparadas bajo la Denominación de Origen Ribera del Duero, precisamente la zona donde más viñedos nuevos se han autorizado por el Gobierno central, el 86 por ciento de la superficie total permitida para la región.
Una cifra elevada, que alcanza las 612,6 hectáreas en total, y que se justifica porque este año la Denominación de Origen Rueda ha decidido proteger su crecimiento y limitó el número de hectáreas para nuevos viñedos a una. Una forma de controlar la presencia masiva de uva y vino de este comarca en el mercado. 
A nivel global, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha concedido el 15 por ciento de las 4,747,5 hectáreas autorizadas en toda España, a Castilla y León. Una concesión de la que la Consejería de Agricultura ya ha informado a sus beneficiarios, que ahora tendrán hasta 2022 para ejercer su derecho a la plantación de nuevos viñedos.
En la actualidad, el cultivo de la vid en Castilla y León alcanza una superficie cercana a las 80.000 hectáreas, de las cuales el 86 por ciento se encuentran amparadas bajo figuras de calidad. Con 650 bodegas y 19.000 trabajadores, de los cuales 15.000 son viticultores, moviliza un volumen de negocio de 1.000 millones de euros y se convierte en el primer sector agroalimentario de la Comunidad en exportación con más de 215 millones de euros.
Distribución

De las 708,6 hectáreas que corresponden a Castilla y León, 66 están destinadas a jóvenes agricultores con buen comportamiento previo y, a la vez, son viticultores con pequeñas o medianas explotaciones. En el segundo caso, los que tienen esas pequeñas fincas, reciben 164,3 hectáreas, mientras que los del grupo 3, que son jóvenes viticultores con explotaciones medianas, obtienen 75,3. Ya en el siguiente grupo, los profesionales con fincas de tamaño mediano, se incluyen 120,4 hectáreas. Los que cumplen los criterios de joven nuevo agricultor se quedan con 83,2 hectáreas, seguidos por los que no cumplen ninguna de las condiciones anteriores que consiguen 199,4 hectáreas.
El reparto de la superficie por parte del ministerio se realizó bajo los nuevos criterios de priorización establecidos por el Real Decreto 1338/2018 de potencial vitícola. Estos criterios permitieron concentrar el 80 por ciento de la superficie concedida en todos los grupos de prioridad, cuyos solicitantes recibieron el 100 por ciento de la superficie admisible que habían solicitado. Asimismo, por primera vez, se ha tenido en cuenta una superficie máxima admisible por solicitante de cinco hectáreas. Todo ello, según se establece en la normativa comunitaria y nacional, y teniendo en cuenta las limitaciones que se han aplicado en las zonas geográficas de determinadas denominaciones de origen protegidas.


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