Las tareas para evitar el tapón de la AP-1 acabarán en junio

Ó.C.
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El Ministerio trabaja en la localidad alavesa de Armiñón, donde se generan grandes atascos en verano. El problema está en el ramal con la A-1, que ahora pasará de tener 1 a 2 carriles

Las tareas para evitar el tapón de la AP-1 acabarán en junio

El pasado verano los conductores que realizaban el trayecto habitual entre Miranda y Vitoria cogían el coche con la incertidumbre de saber cuánto tiempo les costaría completar el recorrido entre ambas ciudades por los atascos que se generan. Para acabar con este problema el Ministerio de Transportes y Movilidad ejecuta en sentido Irún obras importantes, con el objetivo de reducir el tapón que tenía especial incidencia en julio y agosto. Según el calendario con el que se trabaja, se espera que las obras terminen dentro de la primera quincena junio, por lo que este año la unión debería de ser más fluida.

El problema estaba en la conexión de la antigua AP-1 con la A-1 en la vecina localidad alavesa de Armiñón. En ese punto se acababa o empezaba el antiguo trazado de pago, aunque tras la liberalización el volumen de tráfico que soporta es mucho más alto, por lo que se generan importantes retenciones. Las obras se han centrado en conseguir mayor fluidez en esa unión y cuando terminen el ramal de unión pasará a tener "dos carriles en lugar de solo uno", se indica en Subdelegación del Gobierno.

Al pasar de tres carriles de la AP-1 a la conexión con la ampliación "se ganará capacidad y seguridad vial", se añade, aunque habrá que esperar para ver si la solución adoptada funciona cuando aumento el tráfico. En el otro sentido el verano pasado ya se tomaron algunas medidas en los 800 metros que tenía el acceso a la AP-1, aunque no fueron suficientes para evitar los atascos sentido Burgos, cuando turismos y camiones querían coger la antigua autopista. Para completar ambos trabajos entre el Ministerio y la Diputación Foral de Álava se anunció una inversión que rondaba los dos millones de euros y la mayor parte del presupuesto se pensaba destinar a las obras que ahora se están completando, puesto que en aquel momento se indicó que eran más complejas en sentido Vitoria.

En 2019 estas obras se suspendieron para evitar que las mismas entorpecieran el tráfico en los meses de verano y se esperaba que esta inversión estuviera terminada a finales de año. Este plazo no se cumplió y antes del estado de alarma las máquinas empezaron a mover tierra para poder terminar las tareas con tiempo suficiente para afrontar el aumento de tráfico en los meses de verano, cuando del resto de Europa se desplazan numerosos vehículos al sur de África. Pero el coronavirus ha vuelto a retrasar el final de la inversión porque la covid-19 "ha afectado el ritmo de los trabajos, que en otro caso habrían finalizado ya", se recalca en Subdelegación.