'Burgos, luz tamizada', una vista de la ciudad a través de burgaleses ilustres como Frühbeck o María Teresa León

ICAL
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Presentación del libro 'Burgos, luz tamizada', de Santiago Escribano y Santos Rivas. - Foto: Ricardo Ordóñez (ICAL)

La cámara de Santiago Escribano pone a disposición del lector una cuidada selección de 225 fotografías

El fotógrafo Santiago Escribano y el historiador Santos Rivas presentaron hoy en la Sala Polisón del Teatro Principal la obra ‘Burgos, luz tamizada’. Un recorrido fotográfico que guían un centenar de los más eminentes poetas, literatos, historiadores y viajeros que han vivido y visitado la ciudad a lo largo del tiempo. Sus autores, el fotógrafo y arquitecto Santiago Escribano y el profesor e historiador Santos Rivas, encarnan esas dos formas de contar la historia, con la imagen y la palabra, a través del presente y del pasado.

La cámara de Santiago Escribano pone a disposición del lector una cuidada selección de 225 fotografías que nos descubren el Burgos actual bajo otra óptica. Desde lo alto, su objetivo capta panorámicas con las que entender el conjunto, así como “esos curiosos detalles que sólo se pueden ‘espiar’ desde los chapiteles de la Catedral, la azotea del Edificio Monasterio, el Mirador del Castillo o incluso un salón familiar”. Desde abajo, a pie de calle, obturador y diafragma “dan vida y sentido a lo cotidiano”.

Santos Rivas, bolígrafo en mano, escribe y selecciona los versos o fragmentos “que mejor ilustran esas fotos de hoy con historias de ayer”. Recoge la sensibilidad y vivencias de escritores burgaleses como Rafael Núñez Rosáenz, Carlos Frühbeck de Burgos, María Teresa León u Óscar Esquivias, así como los recuerdos que guardaron en su retina, tras hacer parada, ilustres escritores nacionales como Federico García Lorca, Rafael Alberti y Manuel Machado e internacionales como Alejandro Dumas o Hans Christian Andersen.

El resultado de esa fusión de fotografías y textos es una atractiva propuesta para el lector en un total de siete paseos por Burgos porque, como recogen sus autores parafraseando a Basilio Calderón, “una ciudad es siempre la suma de muchas ciudades”.

El libro arranca donde empezó todo, en la ‘Ciudad de antepasados’ que simboliza la sierra de Atapuerca y, siglos después, en el asentamiento fundado allá por el 884 como atalaya en un cerro, como una ‘Ciudad castillo’. El siguiente viaje por la historia descubre la ‘Ciudad Caminera’, símbolo de la ruta jacobea en la que Burgos se convirtió entrado el siglo XI, y necesaria para entender la ‘Ciudad comercial’ que representó a partir del siglo XV.

En sus 233 páginas de fotografías a todo color y en blanco y negro, Escribano y Rivas proponen perderse en la ‘Ciudad de ribera’ que discurre por las márgenes de los ríos Pico y Vena hasta desembocar en el Arlanzón, la arteria de la ciudad. Además, descubren al lector el sustento de la urbe de la mano de la ‘Ciudad industrial’ y el importante hueco siempre reservado a la ‘Ciudad cultural’.