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Un capitel de Rebolledo podría dar veracidad al claustro de Palamós

R. Pérez Barredo / Burgos
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El profesor de Arte Gerardo Boto, que descubrió la galería en una finca privada, insiste en que es románica porque exhibe un capitel idéntico al del templo burgalés que no pudo ser plagiado porque no se conocía imagen alguna

Galería de la iglesia de Rebolledo de la Torre, uno de los más hermosos ejemplos de románico de la provincia de Burgos. - Foto: Valdivielso

La polémica noticia saltó hace un año y aunque la Generalitat de Cataluña ha hecho lo posible por enterrarla, el verdadero origen del claustro aparecido en una finca de Palamós continúa en entredicho. Contra el criterio de muchos expertos, que pudieron verlo in situ en el jardín de la villa en que se encuentra, la Generalitat decretó su falsedad, esto es, que no era un original románico, sino una copia. Pero no parece un asunto cerrado. Gerardo Boto, profesor de Arte Medieval de la Universidad de Girona y a la sazón la persona que dio a conocer la existencia de esta galería y su rocambolesca historia, ha realizado nuevas e importantes revelaciones.

Una de ellas, que podría resultar trascendental para sostener la tesis que mantiene Boto -la que asegura que el claustro, al menos en su mayor parte, es original románico y no una magnífica copia- vincula nuevamente al claustro de Palamós con Burgos. Si cuando se debatía el posible origen castellano de la galería salieron nombres como Silos, Gumiel de Izán e incluso San Pedro de Arlanza como emplazamientos en los que pudo haber estado antes de ser desmontado, ahora otro templo burgalés, el de Rebolledo de la Torre, podría erigirse en pieza clave para descifrar este misterio. Concretamente un capitel de esta joya románica cercana a la provincia de Palencia.

Hace ahora una semana, Boto volvió a asegurar, durante un congreso internacional celebrado en Lisboa, que el polémico claustro es una construcción auténtica del siglo XII. Y dijo más: que perteneció a la catedral románica de Salamanca. Que aquella galería que el anticuario Ignacio Martínez hizo levantar en 1931 en un solar de Ciudad Lineal, en Madrid, y que más tarde, 1958, fue adquirido en por el acaudalado alemán Hans Engelhorn, que lo instaló en su finca de Mas del Vent, en Palamós, procede de la capital charra.

Entre los numerosos argumentos sobre los que sostuvo su afirmación de que se trata de un original románico, está la existencia en el claustro de Palamós de dos capiteles idénticos a otros tantos de Rebolledo de la Torre y de Vallespinoso de Aguilar, en la provincia de Palencia.Según la tesis de Boto, todos los anticuarios e intermediarios que participaron durante décadas en la compra de patrimonio en España se alimentaban del fondo fotográfico de Vicente Moreno. Y éste, según el profesor de Arte Medieval de la Universidad de Girona, fotografió todo lo que pudo o le mandaron. «Tenemos a nuestra disposición todo el fondo fotográfico de Moreno en digital en el Instituto de Patrimonio Histórico Español. Son centenares de fotos y se pueden ver una por una. No hay nada del alto Pisuerga ni de Campoo».

Desconocido

De Arthur Byne, el intermediario que ayudó a muchos millonarios a sacar arte de España, se conocen fotos sueltas por un lado y por otro las fotos que publicó en el libro La escultura en los capiteles Españoles, con textos escritos por su esposa, Mildred Stapley, en 1926. «La mayoría de los capiteles de ese libro son románicos y todas las fotos son de Byne. No hay ninguna de la zona del norte de Burgos».

Es decir, y siempre según la tesis de Boto, antes del año 1935, cuando el claustro ya se había montado en Ciudad Lineal, no existía fotografía alguna de la galería de Rebolledo de la Torre. «Ni Moreno ni Byne estuvieron en Rebolledo. Nadie, por tanto, pudo plagiar lo que no se conocía, lo que no se había fotografiado.Por tanto, el capitel de Palamós es original románico.La plantilla o modelo de la iconografía había circulado en el siglo XII, desde el norte de Burgos a Salamanca».

El modelo de Silos

Y en este punto hay que considerar la coherencia del conjunto:  el capitel salmantino que replica a la pieza de Rebolledo es del mismo tamaño que los otros 43 capiteles; o estos que aquel, según Gerardo Boto. «¿Alguien va a sostener, entonces, que se falsificaron 43 capiteles para adecuarse todos ellos a las dimensiones del capitel inequívocamente auténtico? Y ese sentido ¿se va a seguir manteniendo que los 24 capiteles de Palamós que siguen los modelos del claustro de Silos son falsos, tanto los que replican con mayor literalidad las piezas silenses como aquellos otros que las reinterpretan?»

Para el profesor de Arte Medieval de la Universidad de Girona, la difusión de los modelos escultóricos del claustro de Silos, como ya se demostró en la tesis que le publicó la abadía silense en 2001, se extendió desde Sangüesa (Navarra) hasta Compostela y, por supuesto, por numerosos lugares de la Meseta.

El enigma sigue sin resolverse.