Atención psicológica para pacientes oncohematológicos

G.G.U.
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Presentación de la carrera solidaria de Cardeñadijo, que será este domingo, 14 de abril - Foto: Jesús J. MatÁ­as

La Asociación de Donantes de Médula Ósea está recaudando fondos para terapias para enfermos de cánceres de la sangre y/o leucemias con iniciativas como la carrera solidaria de este domingo, 14 de abril, en Cardeñadijo

La Asociación de Donantes de Médula Ósea de Burgos implantará este año su primer programa de atención directa a pacientes oncohematológicos, lo cual conlleva un salto cualitativo importante para un colectivo que nació con el único objetivo de divulgar entre la población general la donación del tejido esponjoso que se encuentra en el interior de algunos huesos y que nada tiene que ver con la médula espinal. Así, después de escuchar las demandas de enfermos que han tenido cánceres en la sangre y/o leucemias han decidido comenzar con el apoyo psicológico para afectados y familiares, para lo cual están buscando fondos a través de distintas iniciativas. Entre ellas, la carrera solidaria que se celebrará este domingo en Cardeñadijo.
La presidenta y la vicepresidenta del colectivo, María José Mahave y Maitane Gómez, respectivamente, explicaron que constataron que los pacientes oncohematológicos consideraban la atención psicológica una necesidad que los servicios sanitarios no cubren del todo. «Hay atención psicológica, pero cuando te atienden», señalaron ayer, destacando que esta es una carencia generalizada entre todos los pacientes oncológicos; algo que hace unos meses también denunció la AECC. Y, además de insuficiente, explicaron que es una terapia que suele prestar un profesional generalista «y nosotras queremos que a la asociación acuda uno especializado en Oncología». 
Para ello, están buscando financiación a través de distintas convocatorias, públicas y privadas, sin olvidarse del apoyo ciudadano con iniciativas como la carrera de este domingo en Cardeñadijo.
individual y grupal. El objetivo es poder prestar este servicio cuanto antes en su sede, en el centro sociosanitario Graciliano Urbaneja. «Quedan por determinar las condiciones», señalaron Gómez y Mahave, especificando que, de entrada, les gustaría prestar sesiones tanto individuales como grupales. «Es que una persona es la que recibe el diagnóstico, pero la enfermedad afecta a toda la familia», comentaron, destacando que siempre hay alguien que tiene que asumir un cambio de roles; por ejemplo, de pareja a persona cuidadora. 
De ahí que la terapia vaya a enfocarse a enfermos y familiares.