China echa balones fuera

Agencias-SPC
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El Gobierno de Pekín pide concentrar toda la atención en acabar con la pandemia antes de investigar cuál fue el origen del coronavirus

China echa balones fuera - Foto: Liau Chung Ren/ZUMA Wire/dpa

A pesar de que tanto la Organización Mundial de la Salud (OMS) como la comunidad científica insisten en que el coronavirus tiene un origen animal y descartan que pudiera haber salido de un laboratorio de Wuhan, la Casa Blanca mantiene la teoría de la conspiración y asegura que tiene «enormes pruebas» que apuntan a que la pandemia surgió de la mano del hombre y el virus «fue fabricado». Y China, lejos de entrar en el juego de Estados Unidos, consideró ayer que la atención del mundo debe concentrarse en acabar con la COVID-19 e insistió en que «no es el momento» de lanzar las investigaciones que reclama EEUU sobre cómo manejó Pekín la aparición den nuevo patógeno. 
«Creo que, por el momento, la mayor prioridad es salvar vidas y, si hablamos de investigaciones o de evaluaciones, necesitamos una buena atmósfera. No se pueden permitir críticas motivadas por razones políticas. Esto es un virus político que se disemina y que hay que parar», apuntó al respecto el embajador de China ante la ONU en Ginebra, Chen Xu.
El diplomático, quien también representa al gigante asiático ante la OMS, agregó que evaluar cómo se actuó en una situación es beneficioso para todos y debe hacerse después de cada emergencia sanitaria internacional, como ocurrió recientemente con la epidemia de ébola, para que el mundo esté mejor preparado para futuras situaciones similares. Sin embargo, consideró que son «absurdas y ridículas» las afirmaciones de que China escondió información al organismo sanitario, así como las amenazas de que se le reclamarán indemnizaciones por los daños a la economía.
Las insinuaciones del presidente de EEUU, Donald Trump, y su equipo sobre que el coronavirus fue «fabricado en un laboratorio de Wuhan» han sido desmentidas en varias ocasiones por la propia OMS, que niega que el patógeno haya sido manipulado genéticamente y reafirma que miles de estudios de todo el mundo coinciden que proviene de los murciélagos.
El embajador Chen sostuvo que acusaciones como las lanzadas por Trump no contribuyen a combatir la pandemia y son una manera de culpar a los demás de lo que se hizo mal en el país norteamericano. Por eso, sostuvo que esa actitud corresponde al mismo tiempo a una «mentalidad en la clase política de EEUU que culpa a China de todo» y busca desviar la atención «del fracaso» de la Casa Blanca en evitar la propagación del virus en su territorio.
Sobre la demanda de una parte de la comunidad científica para que China abra el laboratorio de Wuhan a un escrutinio internacional, Chen respondió que esto dependerá de las condiciones: «Si hablamos de un intercambio y cooperación internacional... pero si es una investigación como de la que habla EEUU es otra cosa», zanjó.