La red de calor sostenible llegará a 300 vecinos de Aranda

B.A.
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La instalación de los tubos que transportarán el agua se realiza estos días junto al edificio Tomás Pascual. - Foto: DB

La construcción de la central térmica de biomasa está ejecutada en un 90% y los trabajos de canalización van por el tercer tramo. Cuando concluya se alcanzará a 3.300 viviendas

La Red de Calor con Biomasa de Aranda, cuya construcción comenzó a ejecutarse en febrero de 2018, evoluciona según el ritmo pautado y las primeras comunidades de vecinos que se han adherido recibirán la energía térmica próximamente, ya que en estos momentos se está desarrollando la acometida en los edificios y la empresa promotora, la soriana Rebi, está procediendo a instalar la subestación de intercambio de placas en el interior de las salas de calderas. En principio, serán 300 vecinos los primeros en beneficiarse en unas semanas de este sistema novedoso de calor y de agua caliente generado a través de biomasa (combustible procedente de la limpieza de los bosques de la provincia). 

Alberto Gómez, consejero delegado de Rebi, recuerda que la adhesión a esta red de calor es gratuita. «Los vecinos solo van a pagar por lo que consuman, no hay derramas, ni desembolsos iniciales. La incorporación de la subestación de intercambio corre de nuestra cuenta», asegura el promotor, que transmite que «ahora es el momento de que los vecinos que lo deseen pregunten sobre las ventajas económicas, técnicas y medioambientales de conectarse a esta red». Un punto donde pueden ir a informarse es a la avenida Castilla 73, donde Rebi comparte local con Construcciones Tasio, colaborador y promotor local. 

Mientras los vecinos siguen informándose de sus ventajas, la obra civil avanza en sus trabajos de apertura de zanjas para introducir la tubería de acero preaislada que transportará el agua a 90 grados con unas pérdidas mínimas de calor. Los dos primeros tramos que parten de la central térmica están terminados y en este momento se trabaja en el tercero, junto al edificio Tomás Pascual. La siguiente y cuarta etapa está pendiente de licencia municipal para comenzar. «Nuestro primer objetivo era acercar el calor por biomasa a los domicilios de la zona sur de Aranda con la posibilidad de que la calefacción y el agua caliente lleguen a 3.300 viviendas y edificios públicos», señalan desde Rebi. 

Paralelamente, la central térmica, que se sitúa en el polígono Allendeduero, también ultima su equipamiento con la instalación al 90% de las calderas, ciclones, filtros y sinfines, así como lista está también la zona de almacenamiento y transporte de la astilla de biomasa en el silo, suelos móviles y pistones. «Los servicios de fontanería se encuentra al 80%, y lo cuadros eléctricos al 50% por lo que en las próximas semanas la central podrá estar en marcha para probar el primer arranque», afirman desde la empresa, desde donde incluso tienen planes de cruzar el río hacia el norte. «Mientras haya usuarios y clientes, seguiremos avanzando».

Un total de 12 megavatios de potencia instalada generarán 45,5 millones de kilovatios de energía térmica en una central que consumirá 13.500 toneladas de biomasa al año, lo que supondrá la creación de 40 puestos de trabajo entre directos e indirectos. Desde Rebi recuerdan que los clientes que se incorporen no deben llevar a cabo inversiones en sustitución y mantenimiento de calderas, solo contratan un suministro energético renovable a precios muy competitivos con respecto a la oferta de combustibles fósiles, con ahorro de hasta un 30% en su factura actual. 

El equipo de Rebi y Tasio Construcciones elabora una propuesta adecuada a cada comunidad. Según el consumo actual los técnicos desarrollan reuniones con los vecinos interesados e incluso visitas guiadas a las instalaciones.