scorecardresearch

El Ayuntamiento de Miranda tiene vacíos 18 de sus 56 pisos

Ó.C.
-

Servicios Sociales contabiliza 38 viviendas «aptas» y 29 de ellas están ocupadas. Hay nueve que permanecen libres, de las que seis se encuentran deshabitadas y tres a la espera de cesión

La vivienda se alza como un problema en Miranda y los altos precios del alquiler suponen una gran dificultad para las rentas más bajas. - Foto: Ó.C.

La vivienda en Miranda es un problema y los altos precios del alquiler minan el bolsillo de los vecinos con las rentas más bajas. La población en situación de riesgo mira en muchos casos al Ayuntamiento, que tiene un parque de inmuebles con 56 pisos, pero no todos están ocupados y tampoco en buen estado. Del total, 18 no presentan las condiciones necesarias, por lo que el concejal de Servicios Sociales, Pablo Gómez, admite que «no son aptos». De este modo, hay que ejecutar primero una inversión -más o menos cuantiosa- en función de cada situación particular.

Por otra parte, entre los 38 pisos que sí que se encuentran en un estado como para vivir en ellos, el responsable municipal explica que hay 29 ocupados y otros nueve que están sin moradores. De esta última cifra, hay seis que «se reservan para situaciones habitacionales de emergencia», apunta Gómez, que detalla que están destinados para casos de violencia de género o imprevistos en los que su departamento tiene que aportar a los vecinos una solución inmediata. Sobre los otros tres que permanecen vacíos, el edil indica que se trata de pisos que se han quedado libres y los Servicios Sociales los asignarán en función de los casos y las necesidades. 

Gómez indica que el parque de viviendas en los últimos años ha crecido. En 2018 tenían contabilizados 53, de los que «una veintena estaban en uso y ocupados». En aquella etapa, puntualiza, «había 24 con necesidades de reforma», por lo que defiende la gestión de su Concejalía en un momento en el que los grupos de la oposición le afean que se utilicen unos 200.000 euros destinados a reformar estas casas para otras obras en la ciudad, como el arreglo de una calle.

El concejal reitera que «los datos demuestran que el Ayuntamiento pone a disposición una solución», apunta. «Tampoco hemos negado nunca que hay que continuar haciendo reformas como se han venido haciendo», reconoce. Respecto al dinero movilizado a otros cometidos, recuerda que el montante final «pertenece a remanentes de desde al año 2018 en adelante». Más allá de la procedencia, mantiene que «el cambio lo hemos hecho, porque en este 2022 no íbamos a poder hacer más actuaciones en este campo». De hecho, puntualiza que «el modificado de crédito se hizo en noviembre y era prácticamente imposible invertir ese presupuesto, porque además hay obras de cierto calado, como el cambio de ventanas, es necesario un proyecto técnico, lo que retrasa aún más el procedimiento».

En cualquier caso, el concejal explica que durante los últimos cuatro años se han hecho actuaciones como «modificación de bajantes, alicatados, cambios de iluminación y también se han contratado pinturas, reparación de radiadores, cambios de carpinterías y otros aspectos, que han permitido habilitar las casas», concluye.

De cara al Presupuesto de 2023, el responsable de Servicios Sociales asegura que existen inmuebles «en los que no tendríamos que hablar de reforma, sino de una rehabilitación integral». Por eso, destaca que habrá que esperar a la elaboración final de las cuentas para conocer si se pueden acometer unas mejoras y ampliar ese parque de viviendas disponibles, que ahora está en 38 pisos.