El PP llama al regreso del apoyo emigrado a otros partidos

Á.M.
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Lacalle se dirige a un grupo de candidatos y afiliados secundado por el presidente provincial, César Rico, y el actual presidente de las Cortes, Ángel Ibáñez. - Foto: Alberto Rodrigo

El candidato a la Alcaldía, Javier Lacalle, subraya que «no es el momento de pensar en la política nacional y sí en la local» y Rico e Ibáñez se proclaman el contrapeso al auge del PSOE

En una noche en la que el peso del 28-A y la ausencia de quien durante dos décadas ha sido el buque insignia ‘popular’, Juan Vicente Herrera’, se tradujo en la presencia de poco más de medio centenar de militantes y candidatos, el PP arrancó la que se antoja como su campaña más dura en lo que va de siglo. La gesta no es pequeña y el enemigo es la dispersión del voto del centro-derecha a opciones como Ciudadanos y VOX. A juicio de lo dicho ayer, eso lo tienen claro.

El primero en hablar fue el actual alcalde y candidato a la reválida, Javier Lacalle, quien abundó en que «no es momento de pensar en la política nacional y sí en la local» para «que la ciudad no pierda la línea de progreso y se paralice otros cuatro años». Aseguró afrontar el reto «con toda la ilusión» y definió la lista con la que aspira a lograrlo, presente casi en su totalidad, como «heterogénea».

El presidente de los ‘populares’ de Burgos, César Rico, aludió a «los 2.460 activos que son los candidatos del PP en la provincia» para levantar la bandera del municipalismo. Rico quiere que el 26-M actúe como contrapeso de los comicios generales para «demostrar al señor Sánchez que tiene que defender los intereses de Castilla y León y de la provincia en singular» en aspectos como «el reto poblacional» o la Política Agraria Común (PAC).

Al igual que sus compañeros, pidió el regreso del voto fugado y que los votantes «valoren qué gobiernos quieren». «Si quieren que gobierne el PSOE, que voten a opciones distintas al PP, pero si quieren que no gobierne el PSOE, que voten al PP», reiteró.

 

EL FRENTE REGIONAL

También es mayúsculo el reto del actual presidente de las Cortes, Ángel Ibáñez, que sustituirá a Juan Vicente Herrera (para quien tuvo, una vez más, palabras de homenaje) al frente de la papeleta regional. «Nos jugamos los servicios públicos, no cuestiones ideológicas o lo que pase en otras regiones», arrancó. Ibáñez reiteró varias veces que el proyecto del PP está «centrado» y protagonizado por personas «que pisamos el territorio» y tienen «caras conocidas». «El voto es un acto de confianza, y yo llamo a los ciudadanos que prefirieron irse a otras opciones a que vuelvan para que su voto no acabe en las manos del señor Tudanca y del señor Sánchez», remachó.

 

BORJA SUÁREZ

«Vamos a hablar de balances, realidades, desarrollo, retos y desafíos, y de las soluciones que buscan nuestros pueblos y vecinos», aseguró el secretario provincial del PP, Borja Suárez, quien insistió en que salen «a por todas» en las elecciones municipales y autonómicas durante la presentación matinal del despliegue previsto por los ‘populares’ en la provincia de Burgos. La intención de los candidatos del PP es centrar la campaña en el balance al frente de las instituciones en las que gobierna, «un balance intenso, de gestión integral, coordinado con políticas de sanidad y sociales, en educación, infraestructuras y lucha contra la despoblación, en definitiva vertebrar un territorio que es el nuestro y que conocemos muy bien», señaló Suárez, quien alertó  sobre la presencia de «advenedizos» que frivolizan sobre la despoblación.

El secretario provincial del PP, que estuvo acompañado por el coordinador de campaña y candidato a las Cortes, Ángel Ibáñez, recordó que el PP tiene asegurado «el color azul»  en 131 ayuntamientos, es decir el 48% del total de la provincia, y que sus 2.400 candidatos, «nuestra mejor carta de presentación».