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CyL converge 5,2 puntos en renta con España en diez años

SPC
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El informe de la Fundación Alternativas apuesta por un potente fondo de compensación interterritorial para reducir los desequilibrios dentro de España

CyL converge 5,2 puntos en renta con España en diez años

Castilla y León convergió 5,2 puntos en renta por adulto equivalente y superó la media nacional en este indicador entre 2008 y 2018, gracias a la etapa de crecimiento iniciada en 2014, aunque no logró compensar la tasa de pobreza monetaria interior generada en la anterior crisis.


El 4º Informe sobre la desigualdad en España de la Fundación Alternativas, recogido por Ical, refleja el nivel medio de renta por adulto equivalente para las autonomías, antes de la crisis iniciada en 2008, en su momento más álgido y tras cuatro años de «moderada» recuperación.

El cuadro indica que en 2008, la Comunidad estaba en 15.471 euros frente a 16.069 de la media nacional; en 2014, descendió a 15.130, pero se mantuvo por debajo de la media, de 15.542 euros. Sin embargo, la recuperación fue mucho más intensa para Castilla y León desde 2014, y alcanzó 2018 con 17.298 euros, ya por encima de los 17.049 de España. Es decir, la renta por adulto equivalente en la Comunidad pasó del 96,2 por ciento de la media nacional al 97,3 por ciento y posteriormente al 101,4 por ciento en 2018.

El documento advierte, no obstante, que al estar expresados esos valores en términos nominales no dan cuenta de la variación real de las rentas de los hogares, y constata que cuando las cantidades se ajustan teniendo en cuenta la evolución de los precios, la renta por adulto equivalente en España era en 2018 todavía más de un cinco por ciento inferior a la del inicio de la crisis.


Las secuelas se ven, constata el análisis, cuando se analizan los datos de pobreza monetaria y privación. En este sentido, el informe refleja tasas de pobreza calculadas como el 60 por ciento de la mediana de la renta por adulto equivalente regional, pero con umbrales definidos para cada autonomía, no bajo el paraguas nacional. Así, si la tasas de pobreza en Castilla y León se situaba en 2008 en el 16 por ciento, en 2014 se había disparado al 20,7; y en 2018 seguía por encima de diez años atrás, con un 17,3 por ciento. La situación de la Comunidad, sin embargo, estaba mucho mejor que la media nacional, que sufría unas tasas del 19,2 por ciento en 2008; del 22,1 en 2014, y del 20,9 en 2018.

Asimismo, que las pérdidas de la crisis no se habían superado, queda reflejado en que el 1,6 por ciento de los hogares de la Comunidad carecía de ingresos en 2007; porcentaje que pasó al 3,2 por ciento en 2014, y que descendió al 2,3 por ciento, aún por encima de antes de la crisis.

El estudio concreta que el 7,3 por ciento de los hogares sufría el paro en 2007, aunque sólo el 1,6 tenía a todos sus miembros desempleados y el 4,6% era la persona principal quien no tenía trabajo. Tras una crisis y años de recuperación, la tasa estaba en el 11,8 por ciento; el 4,4 tenía todos los miembros en paro y el desempleo del principal estaba en el 9,6 por ciento.

Por otra parte, el informe defiende que un auténtico Fondo de Compensación Interterritorial (FCI) debería ser «el gran instrumento de desarrollo regional en España», sin perjuicio de la política europea de cohesión.