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La UBU mantiene 1,5 metros de distancia y clases en remoto

B.G.R.
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No se modifica el protocolo del curso pasado, a pesar de que la Junta permite reducirla a 1,2 en casos excepcionales. Los alumnos de primero de Educación continuarán en la Milanera

Las clases comenzarán el próximo 13 de septiembre. - Foto: Alberto Rodrigo

El Consejo de Gobierno de la Universidad de Burgos aprobó en junio el plan docente para el próximo curso, en el que se mantiene el mismo protocolo de medidas contra la pandemia del pasado ejercicio académico. Sin embargo, no fue hasta este viernes cuando el rector, Manuel Pérez Mateos, se reunió con la consejera de Educación, Rocío Lucas, para cerrar el modelo a seguir, en el que la presencialidad continuará siendo prioritaria y se flexibiliza la distancia de seguridad de 1,5 metros a 1,2 metros en determinadas circunstancias excepcionales, lo que permitiría poder aumentar el número de estudiantes por clase.

Para adherirse a ellas deberán cumplirse dos requisitos, según informaron fuentes de las institución académica. Uno de ellos es que se baje al nivel 1 de riesgo en lo que a la situación sanitaria se refiere y el segundo que las aulas en las que se aplique estén especialmente ventiladas. En cualquier caso, la UBU continuará con los 1,5 metros, lo que supone que seguirán en vigor los cambios que se produjeron hace un año. Esto significa que la docencia se apoyará en las aulas espejo (seguir la asignatura en directo en otra espacio habilitado o en el domicilio) cuando no se pueda respetar esa distancia en una clase, además de que buena parte de los alumnos de primero de la Facultad de Educación irán a la Milanera.

El campus de la Escuela Politécnica Superior acogerá a dos grupos de  estudiantes de nuevo ingreso de Educación Primaria, mientras que el tercero, hasta completar los 150 matriculados, se trasladará a la Facultad de Derecho. Por el contrario, los de primero de Pedagogía no se moverán de su centro, tal y como detallaron las mismas fuentes.

Como ya ocurriera el curso pasado, el plan de docencia contempla tres posibles escenarios, optando el primero de ellos por la enseñanza eminentemente presencial. Dependiendo de la situación epidemiológica se incluyen otras modalidades de docencia como la semipresencial o la virtual en caso  de situación de confinamiento. Las acciones de protección a la salud recogen la ventilación, medidas de higiene personal, uso de mascarillas en espacios cerradas, limpieza de instalaciones y limitación de contactos y accesos al campus dependiendo del nivel de alerta.

Durante la reunión, sin embargo, no se abordó el procedimiento a seguir en la gestión de los casos positivos, teniendo en cuenta que la mayoría de la comunidad universitaria está vacunada. Al respecto, el documento propio de la UBU establece que el protocolo a seguir «se adaptará a lo que establezcan las «disposiciones legales y las recomendaciones técnicas». La decisión a tomar la adoptará el Comité Covid creado el año pasado y que dirige la vicerrectora de Planificación, Amparo Bernal.

Novatadas. Al encuentro asistieron los nueve rectores de las universidades públicas y privadas de Castilla y León, que también trataron otros asuntos como las novatadas a petición dePérez Mateos. Las mismas fuentes explicaron que la exposición de dicha problemática se debió a una doble razón, por un lado la de recordar que están prohibidas en el campus local y, por otro, al hecho de que existe el «peligro» agregado que supone la situación de crisis sanitaria. Por ello, la Universidad recuerda a los estudiantes que estas prácticas pueden acarrear sanciones como la expulsión, además de que se realizará una campaña de concienciación.

Finalmente, Lucas trasladó a los  representantes académicos la intención de contar con ellos para «fijar» una «posición común» ante el Estado sobre la nueva Ley de Universidades, con la que Pérez Mateos se ha mostrado crítico sobre el sistema de elección de rectores y los cambios en la carrera docente.